Ben-Gvir también defendió la emigración de palestinos y el establecimiento de asentamientos israelíes en Gaza, mientras sus declaraciones generan nuevas críticas en medio de las negociaciones sobre un alto el fuego.
Israel, a 25 de agosto de 2026.- El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, volvió a generar controversia al defender públicamente una intensificación de las operaciones contra Gaza y plantear la realización de asesinatos selectivos cada noche.
Durante una conversación con Rom Braslavski, exrehén israelí, en el pódcast October 8, Ben-Gvir sostuvo que Israel debería realizar ataques selectivos y matar entre 30 y 40 personas cada noche, incluso sin limitar las operaciones exclusivamente a quienes representen una amenaza inmediata. Sus declaraciones fueron difundidas el 16 de agosto y retomadas posteriormente por medios internacionales.
El ministro llegó a utilizar expresiones deshumanizantes al referirse a habitantes de Gaza, lo que elevó la preocupación y las críticas alrededor de sus declaraciones.
Aunque Ben-Gvir integra el gabinete de seguridad israelí, no tiene autoridad para ordenar directamente ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel, ya que su cartera se concentra principalmente en la policía y la seguridad interna.
“Toda Gaza es nuestra”
Durante la misma conversación, Ben-Gvir defendió la posibilidad de establecer nuevamente asentamientos israelíes en la Franja de Gaza.
El funcionario sostuvo que los asentamientos no deberían limitarse al antiguo bloque de Gush Katif, desmantelado durante la retirada israelí de Gaza en 2005, sino extenderse por todo el enclave.
También planteó promover la salida de palestinos de Gaza hacia otros países y sostuvo una postura diferenciada frente a quienes considera miembros de organizaciones terroristas.
La propuesta refleja una de las posiciones más radicales dentro del gobierno israelí sobre el futuro territorial de Gaza y contrasta con los esfuerzos diplomáticos que buscan establecer condiciones para una salida política al conflicto.
Pena de muerte para palestinos
La conversación también abordó la pena capital para palestinos condenados por delitos considerados terrorismo.
El Parlamento israelí aprobó el 30 de marzo de 2026, por 62 votos contra 48 y una abstención, una ley que establece la pena de muerte para determinados condenados por terrorismo en el territorio de Cisjordania bajo jurisdicción militar, con excepciones específicas. El texto aprobado por la Knéset contempla que la pena pueda sustituirse por cadena perpetua cuando un tribunal militar determine circunstancias especiales.
La legislación ha sido objeto de fuertes cuestionamientos debido a que establece un régimen distinto para determinados acusados palestinos frente a ciudadanos israelíes. Reuters y otros medios han reportado críticas de organizaciones de derechos humanos y especialistas que consideran discriminatoria la aplicación de la norma.
Las declaraciones de Ben-Gvir se producen además después de que el funcionario mostrara públicamente avances de instalaciones destinadas a ejecutar a palestinos condenados bajo esa legislación, aumentando la controversia alrededor de su política penitenciaria.
El contraste con las negociaciones por Gaza
Las declaraciones del ministro llegan en un momento particularmente sensible para el futuro de la Franja.
Mientras sectores del gobierno israelí mantienen posiciones orientadas a profundizar la ofensiva y modificar la realidad territorial de Gaza, Estados Unidos impulsa negociaciones para avanzar hacia un acuerdo que contemple el desarme de Hamás y una retirada progresiva de las fuerzas israelíes.
En ese contexto, las declaraciones de Ben-Gvir evidencian las profundas diferencias existentes dentro del escenario político israelí sobre cómo debe concluir la guerra y cuál debería ser el futuro de Gaza.
La confrontación no se limita al terreno militar: también se libra alrededor de conceptos como territorio, seguridad, desplazamiento de población, asentamientos y justicia penal.
Una postura que profundiza la tensión
Las palabras de Ben-Gvir vuelven a colocar el debate sobre Gaza en un terreno especialmente sensible: el de los límites de la fuerza utilizada durante un conflicto y las consecuencias de convertir la eliminación de personas en una meta numérica.
Su propuesta de realizar ataques cada noche contra decenas de personas, junto con su defensa de los asentamientos y de la salida de palestinos del territorio, representa una postura política que choca con los esfuerzos diplomáticos encaminados a reducir las hostilidades.
El episodio también muestra cómo las declaraciones de integrantes de alto nivel del gobierno israelí pueden repercutir directamente en el debate internacional sobre el conflicto, particularmente cuando se producen en momentos en que las partes buscan establecer una nueva hoja de ruta para Gaza.

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