sábado, 25 de julio de 2026

Veda y baja disponibilidad de especies golpean a pescadores de Tamiahua; capturas caen hasta 70%

La restricción para la captura de robalo y chucumite, sumada a la disminución natural de otras especies, ha reducido de manera drástica la producción pesquera en la laguna de Tamiahua, afectando la economía de cientos de familias.
Tamiahua, Ver., a 25 de julio de 2026.- La actividad pesquera en la laguna de Tamiahua enfrenta una de sus etapas más complicadas debido a la veda del robalo y el chucumite, así como a la disminución natural de otras especies, situación que ha provocado una caída de hasta el 70 por ciento en las capturas y un fuerte impacto económico para quienes dependen del mar y la laguna como principal fuente de sustento.

Pescadores de la región señalaron que la reducción en la producción se refleja directamente en los ingresos familiares, obligándolos a enfrentar jornadas con escasas capturas y menores posibilidades de comercialización.

La veda protege las especies, pero afecta el ingreso inmediato

Los trabajadores del sector reconocieron que los periodos de veda son indispensables para permitir la reproducción y conservación de especies de alto valor comercial como el robalo y el chucumite; sin embargo, admitieron que estas medidas también representan un duro desafío económico para las comunidades pesqueras.

A esta situación se suma la baja disponibilidad de otras especies que tradicionalmente sirven como alternativa durante la temporada de restricción, lo que limita aún más las posibilidades de obtener una captura suficiente para sostener la actividad.

De acuerdo con los pescadores, actualmente las embarcaciones regresan con una producción considerablemente menor a la registrada en otras épocas del año.

Producción cae y afecta a cientos de familias

Los hombres del mar estiman que la producción pesquera ha disminuido alrededor de un 70 por ciento, una cifra que consideran preocupante debido a que cientos de familias de Tamiahua dependen directamente de la pesca para cubrir sus necesidades básicas.

La reducción en las capturas repercute no solo en quienes salen diariamente a la laguna, sino también en comerciantes, transportistas y personas dedicadas a la venta y procesamiento de productos del mar.

Los pescadores señalaron que, aunque cada año enfrentan temporadas complicadas, la combinación de la veda con la escasez natural de especies ha hecho que este periodo resulte particularmente difícil.

Esperan una recuperación al concluir la restricción

El sector mantiene la expectativa de que, una vez concluya la veda y las especies completen su ciclo reproductivo, las capturas puedan recuperarse gradualmente y mejorar las condiciones económicas de las familias dedicadas a esta actividad.

Especialistas en recursos pesqueros han señalado que las vedas forman parte de las estrategias para garantizar la sostenibilidad de las poblaciones de peces, por lo que respetarlas resulta fundamental para asegurar la productividad futura de la laguna.

Mientras tanto, los pescadores continúan adaptándose a una temporada de bajos rendimientos, confiando en que las condiciones naturales permitan una mejor recuperación en los próximos meses.

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