Jóvenes trabajan desde semanas antes en la elaboración de arcos, tapetes de aserrín y tapetes florales como ofrenda a Nuestra Señora de la Asunción
Por Arquímedes González
Misantla, Ver., a 26 de julio de 2026.- A menos de un mes del inicio de las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Asunción, el movimiento Juventud Nueva ya se encuentra inmerso en los preparativos de una de las expresiones más representativas de la celebración religiosa en Misantla: la elaboración de los tradicionales arcos, tapetes de aserrín y tapetes florales que cada año embellecen el atrio y los accesos de la parroquia central.
Más allá de su atractivo visual, estas obras representan una manifestación de fe, trabajo comunitario y compromiso de decenas de jóvenes que, durante semanas, dedican tiempo y esfuerzo para conservar una tradición que ha trascendido generaciones y que forma parte de la identidad religiosa y cultural del municipio.
Una tradición nacida del impulso del padre "Chinto"
José Manuel Andrade Hernández, coordinador de Juventud Nueva, explicó que la elaboración del arco principal tiene su origen en la iniciativa del recordado padre "Chinto", quien introdujo esta costumbre en Misantla inspirado en las tradiciones de su lugar de origen y motivó a los jóvenes de la parroquia para hacerla parte de las festividades patronales.
Con el paso de los años, la participación juvenil permitió que la tradición evolucionara, incorporando posteriormente los tapetes de aserrín y los tapetes florales, convirtiéndose en una de las imágenes más esperadas durante las celebraciones en honor a la patrona de Misantla.
"Todo se ha hecho siempre con los jóvenes; es un trabajo que realizamos con mucho cariño y como una ofrenda para la Virgen", expresó Andrade Hernández.
Arte efímero que requiere semanas de preparación
Detrás de cada diseño existe un proceso artesanal que comienza mucho antes de que las piezas sean colocadas frente al templo.
El coordinador explicó que el aserrín utilizado debe ser exclusivamente de pino, ya que ofrece la textura adecuada para trabajar los diseños. Posteriormente, el material es pintado, secado y cernido cuidadosamente hasta obtener la consistencia necesaria para formar figuras y detalles.
Conseguir este insumo representa uno de los mayores desafíos para el grupo, pues en la región es escaso y su costo ha aumentado en los últimos años, obligando a los integrantes de Juventud Nueva a trasladarse a otros municipios para adquirirlo.
En el caso del tapete floral, las flores son compradas en el estado de Puebla, mientras que las semillas utilizadas para delinear cada figura son colocadas manualmente, una a una, en un trabajo que demanda paciencia, precisión y una estrecha coordinación entre los voluntarios.
Jornadas de trabajo que unen fe y servicio
Las actividades de montaje comenzarán el próximo 13 de agosto, fecha en la que se instalará el tradicional arco principal.
Posteriormente, los jóvenes dedicarán toda la noche a la elaboración del tapete de aserrín y, una vez concluido, iniciarán la creación del tapete floral que permanecerá en el atrio de la parroquia durante las principales celebraciones religiosas.
Cada etapa concluye con una bendición impartida por el sacerdote, transformando el trabajo manual en un acto de profundo significado espiritual.
Las jornadas suelen iniciar alrededor de las 10:00 de la mañana y extenderse hasta altas horas de la noche o incluso la madrugada, dependiendo de la complejidad de cada obra.
El apoyo ciudadano mantiene viva la tradición
Para cubrir los gastos de materiales y logística, Juventud Nueva organiza durante el año boteos y diversas actividades de recaudación.
Los recursos obtenidos se destinan a la compra de flores, semillas, pinturas, herramientas, madera, aserrín especializado y alimentos para los voluntarios que permanecen durante extensas jornadas de trabajo.
José Manuel Andrade destacó que cualquier muestra de apoyo representa un incentivo para quienes participan en esta labor.
"Muchas veces un alimento o una bebida para los jóvenes que están trabajando durante horas significa mucho para nosotros", comentó, al agradecer la solidaridad que año con año reciben de la comunidad misanteca.
Un movimiento que transforma vidas
Además del trabajo artesanal, Juventud Nueva continúa consolidándose como un espacio de evangelización y formación para las nuevas generaciones.
Tras los recientes retiros de Pascua, el movimiento ha registrado un importante crecimiento en el número de participantes, incorporando cada viernes a nuevos jóvenes interesados en fortalecer su vida espiritual y participar en actividades pastorales.
Para José Manuel Andrade, pertenecer al grupo ha significado una transformación personal: "Muchos llegan buscando un lugar donde sentirse escuchados y aquí encuentran una segunda familia. En lo personal, Juventud Nueva cambió mi vida; era una persona muy tímida y gracias al grupo aprendí a tener confianza y a servir a los demás", compartió.
Actualmente, el movimiento cuenta con el acompañamiento espiritual del padre Sajhid Daniel Bonilla García, quien guía las actividades pastorales y coordina junto con los jóvenes la organización de las fiestas patronales.
Invitación abierta a la juventud misanteca
Con la proximidad de las celebraciones patronales, los integrantes de Juventud Nueva invitaron a los jóvenes de Misantla a integrarse al movimiento, destacando que no es necesario haber participado previamente en actividades parroquiales para formar parte del grupo.
Las reuniones se realizan todos los viernes a las 20:00 horas en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, donde los asistentes encuentran un espacio para fortalecer su fe, crear nuevas amistades y colaborar en una de las tradiciones religiosas más emblemáticas del municipio.
A través del trabajo voluntario, el arte efímero y el servicio comunitario, Juventud Nueva mantiene viva una herencia que año con año da identidad a las fiestas patronales y demuestra que la fe también se construye con creatividad, esfuerzo colectivo y compromiso con la comunidad.


No hay comentarios
Publicar un comentario