Negocios de alimentos preparan horarios ampliados ante la llegada de visitantes durante las fiestas patronales
Por Arquímedes González
Misantla, Ver., a 30 de julio de 2026.- A pocos días del inicio de la Feria Patronal en honor a Nuestra Señora de la Asunción, el ambiente previo también comienza a sentirse en los pequeños comercios instalados alrededor del recinto ferial de la colonia El Pedregal, donde los propietarios afinan preparativos con la expectativa de que la llegada de visitantes se traduzca en mayores ingresos.
Taquerías, puestos de antojitos, frituras y otros negocios de alimentos se preparan para recibir a familias de Misantla, comunidades de la región, municipios vecinos y visitantes provenientes de otros estados, quienes durante los días de fiesta suelen recorrer no solamente el recinto, sino también las calles y establecimientos de sus alrededores.
La feria, una temporada esperada por los pequeños negocios
Para Yesenia García Andrade, comerciante dedicada a la venta de tacos, la temporada representa una de las mejores oportunidades del año para incrementar los ingresos del negocio familiar.
Estimó que durante los días de feria sus ventas podrían aumentar entre 30 y 50 por ciento, impulsadas por la afluencia que generan las actividades religiosas, culturales y artísticas.
La comerciante explicó que el beneficio no queda limitado a quienes cuentan con un espacio dentro del recinto ferial. Muchos visitantes acostumbran buscar alimentos en los establecimientos cercanos una vez que concluyen los espectáculos nocturnos, generando movimiento en las calles aledañas.
Para pequeños negocios familiares, señaló, este periodo puede significar la posibilidad de recuperar parte de las inversiones realizadas durante el año y contar con un ingreso adicional para enfrentar los meses siguientes.
Más clientes, pero también más gastos
La llegada de visitantes representa una oportunidad, aunque también implica mayores costos de operación. García Andrade reconoció que algunos productos podrían registrar ligeros ajustes ante el aumento en el precio de los insumos y otros gastos necesarios para mantener los establecimientos en funcionamiento.
Sin embargo, aseguró que los comerciantes buscarán conservar precios accesibles, además de mantener como prioridades la higiene, la calidad y el buen servicio.
La intención, dijo, es que tanto los habitantes de Misantla como quienes lleguen de otros lugares puedan encontrar opciones de alimentos para distintos presupuestos sin sacrificar las condiciones de preparación y atención.
Horarios más amplios para atender la demanda
Como parte de la preparación, varios establecimientos ubicados en las inmediaciones del recinto contemplan ampliar sus horarios de atención, particularmente durante las noches, cuando se registra una mayor concentración de personas tras los eventos de la feria.
El movimiento puede generar una cadena de beneficios para otros negocios, desde proveedores de alimentos hasta establecimientos que ofrecen bebidas, transporte y otros servicios.
En este sentido, la feria funciona como un escaparate económico para el municipio y como una temporada en la que el consumo de los visitantes puede dispersarse más allá del espacio destinado a los eventos oficiales.
Un llamado a consumir lo hecho en Misantla
La comerciante hizo un llamado a la ciudadanía y a los visitantes para que durante las fiestas patronales opten por consumir en los negocios locales, al considerar que cada compra representa un apoyo directo para las familias que dependen de estas actividades.
Más allá del ingreso inmediato, explicó, comprar a los comerciantes del municipio permite que el dinero permanezca en la economía local y contribuya a mantener empleos y pequeños emprendimientos.
La petición adquiere mayor relevancia en una temporada que combina tradición religiosa, actividades culturales y entretenimiento, pero que también representa uno de los momentos de mayor movimiento comercial para Misantla.
Una fiesta que también mueve la economía
La Feria Patronal en honor a Nuestra Señora de la Asunción se aproxima con expectativas positivas entre el sector comercial. Mientras los organizadores preparan el recinto y los negocios afinan sus espacios, en las calles comienza a percibirse que la celebración tendrá efectos que van más allá del programa de actividades.
Para los pequeños comerciantes, la feria representa trabajo, inversión y la posibilidad de mejorar temporalmente sus ingresos. Para los visitantes, los puestos de comida y negocios tradicionales forman parte de la experiencia de recorrer Misantla durante sus fiestas.
Así, entre el fervor religioso y la celebración popular, la feria se convierte también en una oportunidad para fortalecer la economía de numerosas familias que esperan que el flujo de visitantes se traduzca en ventas y en una mayor proyección para los productos y servicios elaborados por manos misantecas.

No hay comentarios
Publicar un comentario