Las autoridades sanitarias intensifican cuarentenas, vigilancia y controles, mientras Canadá endurece restricciones a la importación de ganado estadounidense
Estados Unidos, a 14 de junio de 2026.- La confirmación de cuatro casos de gusano barrenador del ganado (GBG) en Texas encendió las alertas sanitarias en Estados Unidos y llevó al gobernador Greg Abbott a impulsar una estrategia para acelerar la construcción de una nueva planta de producción de moscas estériles, considerada una de las herramientas más eficaces para contener la propagación de esta peligrosa plaga que amenaza la ganadería y representa un riesgo para la salud animal y humana.
Refuerzan infraestructura para frenar el avance del gusano barrenador
Luego de confirmarse los primeros casos de gusano barrenador del ganado en territorio texano, el gobernador Greg Abbott anunció incentivos económicos y apoyo institucional para concluir anticipadamente la nueva planta de producción de moscas estériles que actualmente se construye en la Base Aérea Moore, ubicada en Edimburg, Texas.
El proyecto, desarrollado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en coordinación con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército (USACE), inició su construcción durante el pasado mes de abril y originalmente tenía prevista su entrada en operación para noviembre de 2027.
Sin embargo, ante la emergencia sanitaria, el objetivo es adelantar su apertura para mayo del próximo año, reduciendo significativamente los tiempos de respuesta frente a nuevos brotes.
La instalación fortalecerá la capacidad de producción de insectos estériles que actualmente mantiene Estados Unidos mediante la planta ubicada en Panamá, la cual genera alrededor de 100 millones de moscas estériles cada semana como parte del programa internacional de control biológico de esta plaga.
México también fortalece su capacidad de respuesta
Como parte de la estrategia regional para contener el avance del gusano barrenador, el USDA destinó una inversión de 21 millones de dólares para modernizar la planta productora de moscas estériles ubicada en Metapa, Chiapas.
La instalación será inaugurada el próximo 25 de junio y permitirá incrementar la disponibilidad de insectos estériles destinados al combate de la plaga en México y otras zonas del continente, fortaleciendo las acciones binacionales de sanidad agropecuaria.
Especialistas consideran que la cooperación entre ambos países resulta indispensable debido a que el gusano barrenador no reconoce fronteras y puede propagarse rápidamente mediante el movimiento de animales susceptibles.
Cuatro casos mantienen bajo vigilancia a Texas
De acuerdo con información del USDA, el primer caso fue confirmado el pasado 3 de junio en un bovino localizado en el condado de Zavala.
Dos días después, el 5 de junio, las autoridades detectaron un segundo caso en un becerro de aproximadamente un mes de edad, localizado a escasos nueve kilómetros del primer foco de infección.
Posteriormente, el 8 de junio fueron confirmados dos nuevos casos: otro becerro infectado en el condado de La Salle y un perro diagnosticado con la plaga en el condado de Andrews.
La presencia de un caso en una mascota evidenció que el gusano barrenador puede afectar a diferentes especies de mamíferos y no únicamente al ganado de producción.
Canadá endurece medidas sanitarias
Como respuesta al brote detectado en territorio estadounidense, la Agencia Canadiense de Inspección Alimentaria anunció restricciones temporales para la importación de ganado procedente de las zonas afectadas en Texas.
La medida busca evitar la introducción del parásito al territorio canadiense mientras continúan las investigaciones epidemiológicas y las labores de contención desarrolladas por las autoridades sanitarias estadounidenses.
Las restricciones representan una muestra del impacto internacional que puede generar la presencia de esta enfermedad sobre el comercio pecuario.
Operativos permanentes para contener la infestación
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos y la Comisión de Salud Animal de Texas mantienen desplegado un operativo permanente integrado por al menos 75 especialistas dedicados a labores de inspección, diagnóstico de laboratorio, vigilancia epidemiológica, logística, tratamientos veterinarios y operaciones aéreas.
Cada vez que se confirma un nuevo caso, las autoridades activan el protocolo establecido en el Manual Nacional de Respuesta, que contempla la delimitación inmediata de una zona infestada con un radio de 20 kilómetros.
Dentro de esa área se implementan cuarentenas, restricciones al movimiento de animales, inspecciones sanitarias intensivas y monitoreo permanente para evitar la dispersión de la plaga hacia otras regiones ganaderas.
Una amenaza para la ganadería y la salud pública
El gusano barrenador del ganado es provocado por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, un insecto cuyas crías se alimentan del tejido vivo de los mamíferos.
A diferencia de otras especies de moscas, las larvas del gusano barrenador no consumen materia en descomposición, sino que invaden heridas abiertas, donde destruyen progresivamente los tejidos, ocasionando lesiones severas que pueden provocar infecciones, pérdida de peso e incluso la muerte del animal si no recibe tratamiento oportuno.
Además del ganado bovino, la plaga puede afectar caballos, ovinos, caprinos, fauna silvestre, mascotas e incluso seres humanos en circunstancias específicas, motivo por el cual las autoridades sanitarias mantienen una vigilancia permanente.

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