Productores buscan actuar con anticipación para evitar pérdidas económicas y afectaciones al patrimonio ganadero
Durango, a 2 de junio de 2026.- La creciente preocupación por el avance del gusano barrenador del ganado ha llevado a productores y autoridades sanitarias de Durango y Zacatecas a fortalecer la coordinación regional para contener la plaga antes de que alcance niveles críticos.
El acuerdo contempla vigilancia permanente, intercambio de información y acciones preventivas que permitan proteger una de las actividades económicas más importantes del norte del país.
La prevención toma protagonismo
Ante el riesgo que representa el gusano barrenador para la producción pecuaria, la Unión Ganadera Regional de Durango (UGRD) anunció una estrategia de colaboración con organismos y autoridades de Zacatecas para reforzar las medidas de control sanitario en la zona.
El presidente de la UGRD, Rogelio Soto, explicó que la prioridad es anticiparse a cualquier escenario que pueda comprometer la salud del ganado y afectar la estabilidad económica de miles de productores que dependen de esta actividad.
La intención, señaló, es mantener una vigilancia constante y fortalecer las acciones preventivas antes de que la plaga logre extenderse de manera significativa hacia territorio duranguense.
Un acuerdo construido desde la coordinación
La decisión surgió tras una reunión de trabajo realizada recientemente en la Ciudad de México, donde representantes ganaderos de ambas entidades analizaron la situación sanitaria y las posibles estrategias para enfrentarla.
En el encuentro participaron integrantes de la Unión Ganadera de Zacatecas y autoridades del Comité de Fomento y Protección Pecuaria de ese estado, quienes coincidieron en que la coordinación interestatal será clave para reducir riesgos.
Los acuerdos alcanzados contemplan una comunicación permanente entre organismos, monitoreo de posibles casos y fortalecimiento de los mecanismos de inspección y control sanitario.
Una amenaza para la economía rural
Aunque el gusano barrenador es un problema sanitario, sus consecuencias trascienden el ámbito veterinario.
La presencia de esta plaga puede provocar lesiones graves en los animales, disminuir la productividad de los hatos ganaderos y generar importantes pérdidas económicas para los productores.
Además, un brote de gran magnitud podría afectar la movilización de ganado y comprometer la confianza de los mercados que demandan altos estándares sanitarios.
Por ello, las organizaciones ganaderas consideran indispensable mantener una respuesta coordinada que permita actuar de manera rápida y eficiente ante cualquier señal de alerta.
La ganadería, un sector estratégico
Durango y Zacatecas poseen una larga tradición pecuaria y forman parte de una de las regiones ganaderas más importantes del país.
Miles de familias dependen directa o indirectamente de esta actividad, que genera empleos, impulsa el comercio local y contribuye significativamente a la economía regional.
En ese contexto, preservar la sanidad animal no sólo significa proteger al ganado, sino también garantizar la estabilidad económica de comunidades enteras vinculadas al sector agropecuario.
Trabajo conjunto para enfrentar nuevos desafíos
Los líderes ganaderos coinciden en que los retos sanitarios actuales exigen una mayor cooperación entre estados, productores y autoridades.
La experiencia ha demostrado que la prevención y la coordinación regional son herramientas fundamentales para contener enfermedades y plagas antes de que provoquen daños mayores.
Por ello, Durango y Zacatecas han decidido fortalecer una alianza que busca proteger su patrimonio pecuario y mantener la competitividad de un sector estratégico para el desarrollo del norte de México.

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