Crisis del limón alcanza a los taxistas: Caen sus ingresos por baja actividad comercial
Con el termómetro alcanzando los 40 grados en la región, trabajar dentro de un auto se vuelve un reto físico.
Por Lupita Cabañas / Ms Noticias
Martínez de la Torre, Ver., a 18 de junio de 2026.- La caída en el precio del limón no solo les pega a los productores de la región; el golpe ya llegó por "efecto dominó" a los trabajadores del volante, quienes aseguran que el dinero en las calles simplemente dejó de circular.
Para Alfonso Sordel, un taxista con más de 40 años de experiencia en el municipio, el panorama actual se ha convertido en una verdadera batalla por la supervivencia diaria.
Quienes no son dueños de las unidades, explica, son los que peor la pasan, pues el ingreso diario ahora se tiene que estirar para cubrir tres frentes indispensables.
"Nos está afectando mucho porque prácticamente trabajamos para tres: para el patrón, para la gasolina y para nosotros".
El taxista advierte que los problemas globales que se ven en las noticias -desde conflictos internacionales hasta la inestabilidad en el sector petrolero- terminan repercutiendo de manera directa en el bolsillo del ciudadano común de Martínez de la Torre, reduciendo su capacidad de gasto.
Contrario a lo que se podría pensar, el próximo fin de cursos y la salida de los estudiantes de las escuelas no representa un golpe extra para ellos.
Sordel aclara que el sector estudiantil rara vez utiliza el taxi tradicional, pues la gran mayoría se mueve en microbuses o combis. El pasaje de los taxistas, detalla, es completamente espontáneo y no depende de un sector fijo.
El calor, otro problema
Por si la crisis económica fuera poco, el clima también juega en contra de los ruleteros. Con el termómetro alcanzando los 40 grados en la región, trabajar dentro de un auto se vuelve un reto físico.
Para soportar las extenuantes jornadas bajo el sol, la única opción es la resistencia y una buena hidratación.
"Yo siempre traigo mi agua en un termo, tomo mucha agua. Llegamos a las paradas y buscamos la sombrita para esperar el pasaje", comenta, mientras aguarda pacientemente su turno.
A pesar de las dificultades, el gremio no pierde la esperanza de que los pronósticos se cumplan y pronto se registre una baja real en el precio de los combustibles.
Mientras tanto, a los taxistas locales no les queda más que seguir recorriendo las calles, aguantando el calor y estirando cada peso que cae.




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