CIDH alerta sobre el reclutamiento de menores por el crimen organizado y exige mayor protección para la infancia
El organismo interamericano advierte que niñas, niños y adolescentes son captados desde edades tempranas para actividades delictivas
México, a 13 de junio de 2026.- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) hizo un llamado urgente a los gobiernos de América Latina y el Caribe para fortalecer las acciones destinadas a proteger a niñas, niños y adolescentes frente al reclutamiento forzado por parte del crimen organizado, una problemática que, advirtió, continúa creciendo y permanece subregistrada debido al miedo de las víctimas y al control territorial que ejercen grupos delictivos.
La CIDH advirtió que el reclutamiento de menores de edad por organizaciones criminales representa una de las formas más graves de violencia contra la infancia. El organismo internacional señaló que las redes sociales y las plataformas digitales se han convertido en nuevos mecanismos de captación, por lo que urgió a los Estados a reconocer este delito de manera específica y garantizar la recuperación integral de las víctimas.
Una problemática que permanece oculta
En su pronunciamiento, la Comisión recordó que desde mayo reiteró su preocupación por la persistencia del reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte de grupos armados y organizaciones criminales en distintos países de la región.
Aunque existen reportes que evidencian la gravedad del fenómeno, el organismo considera que la dimensión real del problema podría ser considerablemente mayor, debido a que muchos casos nunca son denunciados por temor a represalias, la presencia de estructuras criminales en diversas comunidades y la vulnerabilidad propia de las víctimas.
La CIDH subrayó que esta situación representa una grave violación a los derechos humanos de la infancia y exige respuestas integrales por parte de los Estados.
Menores son utilizados en actividades cada vez más peligrosas
El organismo internacional explicó que las organizaciones criminales suelen captar principalmente a adolescentes de entre 13 y 15 años de edad, aunque existen casos documentados donde las víctimas son incluso más pequeñas.
Inicialmente, los menores son utilizados para realizar labores de vigilancia, mensajería, transporte de objetos ilícitos o recolección de información. Sin embargo, conforme aumenta su involucramiento, son obligados a participar en delitos de mayor impacto como extorsión, tráfico de drogas, explotación sexual, homicidios y otras formas de violencia.
Esta evolución, advirtió la Comisión, incrementa significativamente el riesgo para su integridad física, emocional y psicológica.
Redes sociales, un nuevo canal de captación
Uno de los aspectos que más preocupa a la CIDH es el creciente uso de redes sociales, videojuegos y plataformas digitales como herramientas de reclutamiento.
La facilidad con la que niñas, niños y adolescentes interactúan en espacios virtuales ha permitido que grupos delictivos desarrollen nuevas estrategias para establecer contacto, generar confianza y posteriormente incorporarlos a actividades ilícitas.
Ante este escenario, la Comisión llamó a fortalecer la prevención digital, la educación y el acompañamiento familiar para reducir los factores de riesgo.
Piden reconocer legalmente el reclutamiento forzado
Como parte de sus recomendaciones, la CIDH exhortó a los países de la región a tipificar de manera autónoma el delito de reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes, reconociendo a las víctimas como sujetos de especial protección.
El organismo considera indispensable contar con marcos legales que permitan prevenir, investigar, sancionar y atender integralmente este fenómeno, además de garantizar procesos efectivos de recuperación, reintegración social y restitución de derechos.
México enfrenta un desafío sin cifras oficiales
En el caso mexicano, la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) señaló que actualmente no existen estadísticas oficiales específicas sobre menores reclutados por agrupaciones criminales.
No obstante, mediante el análisis de información del Censo Nacional de Sistemas Penitenciarios Estatales elaborado por el INEGI, la organización estima que decenas de adolescentes privados de la libertad por delitos vinculados con la delincuencia organizada podrían ser, en realidad, víctimas de procesos de reclutamiento criminal.
La Redim advirtió que quienes son incorporados por estos grupos enfrentan escenarios de extrema violencia, siendo obligados a participar o presenciar actos que ponen en riesgo su vida, además de sufrir explotación, abusos físicos y psicológicos, e incluso perder la vida.
Un desafío regional que exige respuestas integrales
Especialistas coinciden en que el combate al reclutamiento infantil no puede limitarse únicamente a acciones policiales. La prevención requiere fortalecer la educación, ampliar las oportunidades de desarrollo para la juventud, brindar atención psicológica, proteger los entornos familiares y construir comunidades más seguras donde niñas, niños y adolescentes puedan crecer libres de violencia.
La CIDH insistió en que garantizar el desarrollo pleno de la infancia constituye una obligación de los Estados y uno de los principales retos para la protección de los derechos humanos en la región.




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