domingo, 14 de junio de 2026

Alcoholímetro podría salvar vidas en Misantla; Barra de Abogados respalda su implementación

Jorge Sangabriel Martínez considera que los operativos deben privilegiar la prevención y la cultura de la responsabilidad al volante
Por Arquímedes González
Misantla, Ver., a 14 de junio de 2026.- Ante el creciente debate sobre la posible implementación del programa de alcoholímetro en diversos municipios de Veracruz, el presidente de la Barra de Abogados de Misantla, Jorge Sangabriel Martínez, expresó su respaldo a la medida al considerar que representa una herramienta eficaz para prevenir accidentes viales y proteger la vida de conductores, peatones y pasajeros.

El especialista en derecho sostuvo que la discusión no debe centrarse únicamente en las sanciones económicas o administrativas que pudieran derivarse de estos operativos, sino en el objetivo principal: evitar tragedias ocasionadas por personas que deciden conducir bajo los efectos del alcohol.

Una medida preventiva, no recaudatoria

Sangabriel Martínez explicó que el alcoholímetro debe entenderse como un mecanismo de prevención y concientización social, más que como una estrategia para aplicar multas.

Afirmó que el incremento de accidentes relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas convierte este tipo de acciones en una necesidad para los municipios, particularmente en aquellos donde la movilidad mediante automóviles y motocicletas forma parte de la vida cotidiana.

"El alcoholímetro no debe verse como una medida para castigar a la ciudadanía, sino como una herramienta que permita salvar vidas y fomentar una cultura de responsabilidad entre quienes conducen", señaló.

Añadió que este fenómeno no es exclusivo de Misantla, sino que afecta a distintas regiones del estado y del país, donde cada fin de semana se registran percances asociados al consumo excesivo de alcohol.

Los accidentes dejan consecuencias irreparables

El presidente de la Barra de Abogados recordó que Misantla ha sido escenario, durante los últimos meses, de diversos accidentes de tránsito con consecuencias fatales y lesiones de gravedad.

Explicó que en muchos de esos hechos las víctimas son personas ajenas a la conducta irresponsable de quien maneja en estado inconveniente.

"Cuando alguien decide conducir después de haber ingerido alcohol no solamente pone en riesgo su propia vida; también compromete la seguridad de peatones, motociclistas, pasajeros y familias enteras que circulan por las calles o carreteras", advirtió.

Desde su perspectiva, detrás de cada accidente existe una historia de dolor que afecta profundamente a las familias involucradas y que, en numerosas ocasiones, pudo haberse evitado mediante una decisión responsable.

Conducir ebrio también puede generar responsabilidad penal

Durante su análisis jurídico, Sangabriel Martínez explicó que conducir bajo los efectos del alcohol puede trascender el ámbito administrativo para convertirse en un delito cuando existen personas lesionadas o fallecidas.

Precisó que el Código Penal contempla responsabilidades para quienes, mediante una conducta imprudente, ocasionan daños a terceros.

"Cuando existen lesiones, pérdidas humanas o afectaciones patrimoniales importantes, las consecuencias ya no son únicamente una infracción administrativa; pueden derivar en procedimientos penales con implicaciones mucho más graves para el responsable", puntualizó.

Por ello consideró indispensable que las autoridades actúen conforme a derecho y den seguimiento legal a aquellos casos donde existan elementos suficientes para acreditar responsabilidades.

La prevención comienza con decisiones responsables

Más allá de la aplicación de operativos, el abogado insistió en que la primera medida preventiva depende de cada ciudadano.

Entre las alternativas recomendó designar un conductor que permanezca sobrio cuando se asista a reuniones sociales, fiestas o celebraciones donde exista consumo de bebidas alcohólicas.

Asimismo, sugirió utilizar servicios de transporte público o privado, solicitar apoyo de familiares o simplemente dejar estacionado el vehículo cuando no existan condiciones para conducir de manera segura.

"Muchas tragedias podrían evitarse si las personas planearan con anticipación cómo regresar a casa después de una reunión donde habrá consumo de alcohol", comentó.

La conciencia vial debe fortalecerse

Sangabriel Martínez recordó una campaña realizada durante su gestión al frente de la Dirección de Tránsito, en la que participaron corporaciones de seguridad, cuerpos de emergencia y diversos sectores de la sociedad.

En aquella ocasión, patrullas, ambulancias, grúas e incluso una carroza fúnebre fueron utilizadas como parte de una estrategia de sensibilización para mostrar a la ciudadanía las consecuencias reales de un accidente provocado por conducir bajo los efectos del alcohol.

El mensaje, recordó, era contundente: una sola decisión equivocada al volante puede cambiar la vida de muchas personas en cuestión de segundos.

Construir una cultura de respeto en las vialidades

El dirigente de la Barra de Abogados concluyó que la discusión sobre el alcoholímetro debe analizarse desde una perspectiva de salud pública y seguridad vial.

Consideró que fortalecer la prevención, promover campañas permanentes de educación vial y generar conciencia entre la población pueden convertirse en las herramientas más efectivas para disminuir el número de accidentes.

Finalmente, reiteró que preservar la vida debe ser la prioridad de cualquier política pública en materia de movilidad.

"Las multas pueden pagarse; una vida perdida jamás podrá recuperarse. Si el alcoholímetro contribuye a evitar una sola tragedia, habrá cumplido su propósito", concluyó.

Con el incremento de accidentes relacionados con el consumo de alcohol en distintas regiones del estado, el debate sobre la implementación de estos operativos continúa tomando fuerza en Veracruz, donde especialistas coinciden en que la prevención sigue siendo la mejor estrategia para proteger a quienes diariamente utilizan las vialidades.

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