viernes, 1 de mayo de 2026

Universidad en pausa: deserción en Chiapas revela el costo invisible de estudiar

Más de 4 mil jóvenes abandonan el nivel superior en un ciclo; la economía, principal obstáculo
Chiapas, a 1 de mayo de 2026.- El abandono escolar en universidades de Chiapas alcanzó a 4 mil 26 estudiantes durante el ciclo 2023-2024, con una tasa de deserción de 4.8 por ciento. Detrás de la cifra, se asoma una realidad compleja donde las condiciones económicas obligan a miles de jóvenes a elegir entre estudiar o trabajar.

La cifra que refleja una fractura silenciosa

En Chiapas, estudiar una carrera universitaria se ha convertido en un desafío que va más allá de lo académico. Durante el ciclo escolar 2023-2024, un total de 4 mil 26 estudiantes de nivel superior abandonaron sus estudios, lo que representa una tasa de deserción de 4.8 por ciento.

El dato no solo es significativo por su magnitud, sino porque evidencia un incremento respecto al ciclo 2020-2021, cuando el abandono se ubicaba en 3.6 por ciento, según registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Con una matrícula que ronda los 83 mil 894 estudiantes en educación superior, la deserción se traduce en miles de historias truncadas, metas aplazadas y oportunidades que se diluyen en medio de condiciones adversas.

Entre la necesidad y el sueño profesional

Más allá de los números, el fenómeno tiene un rostro claro: el de jóvenes que enfrentan la disyuntiva entre continuar su formación o incorporarse al mercado laboral para sostenerse a sí mismos o a sus familias.

El rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), Oswaldo Chacón Rojas, ha señalado que el factor económico es el principal detonante de esta problemática. La urgencia de generar ingresos obliga a muchos estudiantes a priorizar el trabajo, dejando en segundo plano su educación.

Desde una lectura interpretativa, este escenario revela una tensión estructural: el sistema educativo ofrece oportunidades, pero las condiciones sociales limitan su aprovechamiento, generando una brecha que se amplía con el tiempo.

Respuestas institucionales ante un reto persistente

Ante este panorama, universidades públicas en la entidad han comenzado a replantear sus estrategias para evitar que más jóvenes abandonen las aulas.

Entre las acciones implementadas destacan:

· Programas de apoyo económico para estudiantes de bajos recursos

· Acompañamiento psicológico y orientación vocacional

· Esquemas académicos flexibles, incluyendo clases en línea

Estas medidas buscan no solo retener a los estudiantes, sino también adaptarse a una realidad donde el acceso a la educación superior ya no depende únicamente del mérito académico, sino de factores sociales y económicos.

Más que deserción, una llamada de atención

El incremento en la deserción universitaria no es un fenómeno aislado, sino un reflejo de las condiciones estructurales que enfrentan amplios sectores de la población.

En Chiapas, donde las desigualdades históricas siguen marcando el desarrollo social, la educación superior continúa siendo una puerta de movilidad, pero también un camino lleno de obstáculos.

La permanencia en las aulas, más que una decisión individual, se convierte en un privilegio condicionado por el entorno.

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