La violencia armada vuelve a sacudir al departamento de Guaviare, una de las regiones más golpeadas por el conflicto
Colombia, a 28 de mayo de 2026.- Una nueva tragedia sacudió al sur de Colombia luego de que al menos 48 personas murieran durante enfrentamientos entre grupos armados ilegales vinculados a las disidencias de las FARC en una región selvática del departamento de Guaviare.
La información fue confirmada por el Ejército colombiano, que detalló que los reportes preliminares fueron proporcionados por líderes comunitarios de la zona, donde persisten disputas armadas relacionadas con el control territorial y economías ilegales.
“De acuerdo con la información entregada por líderes comunales de la zona, habría presuntamente 48 cuerpos sin vida en el lugar”, indicó la institución militar mediante un comunicado difundido en redes sociales.
Zona selvática y difícil acceso
Los hechos ocurrieron en un sector rural de Guaviare, una región históricamente marcada por la presencia de grupos armados, cultivos ilícitos y disputas derivadas del conflicto interno colombiano.
Debido a las condiciones geográficas y de seguridad, las autoridades reconocieron que el ingreso a la zona representa un alto riesgo para organismos de rescate y equipos humanitarios.
Por ello, el Ejército sostuvo reuniones con la Gobernación de Guaviare y autoridades municipales de San José del Guaviare para coordinar acciones que permitan la recuperación segura de los cuerpos.
Activan operativo humanitario
Las autoridades informaron que se activó una “ruta social comunitaria” para facilitar el traslado de los cadáveres hasta un punto de concentración previamente acordado.
En dicho lugar se instalará una comisión integrada por la Defensoría del Pueblo, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de Estados Americanos (MAPP/OEA) y otras instituciones humanitarias encargadas de acompañar el procedimiento.
La prioridad, señalaron, es garantizar condiciones mínimas de seguridad para las comunidades y permitir las labores forenses en medio de un escenario todavía inestable.
El departamento de Guaviare se mantiene como una de las zonas más complejas del conflicto colombiano pese al acuerdo de paz firmado en 2016 entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Tras la desmovilización oficial de la antigua guerrilla, diversas facciones disidentes continuaron operando en regiones selváticas, disputándose corredores estratégicos para narcotráfico, minería ilegal y control territorial.
En enero de este mismo año, la región ya había registrado otro enfrentamiento entre disidencias armadas que dejó 26 personas muertas, evidenciando el deterioro de las condiciones de seguridad en la zona.
La nueva masacre revive el debate sobre los alcances y limitaciones del proceso de paz colombiano, así como la capacidad del Estado para recuperar territorios dominados por estructuras criminales y grupos armados residuales.
Analistas consideran que la persistencia de estas organizaciones refleja problemas estructurales relacionados con pobreza, abandono institucional y economías ilegales que continúan alimentando la violencia en amplias regiones rurales del país.
Mientras avanzan las labores humanitarias y de recuperación de cuerpos, las autoridades colombianas mantienen presencia militar en la zona para intentar contener nuevos enfrentamientos.
La tragedia en Guaviare se convierte nuevamente en un recordatorio de que, a casi una década del acuerdo de paz, Colombia aún enfrenta profundas heridas derivadas de un conflicto armado que continúa dejando víctimas en regiones apartadas del país.




No hay comentarios