Con 500 pesos apenas alcanza para lo básico; amas de casa recortan alimentos y cambian hábitos de compra
Xalapa, Ver., a 9 de mayo de 2026.- La mesa de muchas familias veracruzanas comienza a resentir el impacto de una economía cada vez más presionada por el incremento en los precios de alimentos básicos. Lo que antes permitía surtir gran parte del mandado semanal, hoy apenas alcanza para unas cuantas bolsas con productos indispensables.
En mercados, tianguis y tiendas de abarrotes, el comentario es el mismo: el dinero ya no rinde. Con 500 pesos, aseguran amas de casa, apenas se logra comprar lo necesario para uno o dos días, obligando a miles de hogares a reducir porciones, sustituir alimentos o dejar fuera productos que anteriormente formaban parte de la dieta cotidiana.
Frutas y verduras disparan el gasto familiar
Los aumentos más notorios se reflejan en productos como jitomate, papa, papaya y chiles secos, artículos indispensables en la cocina mexicana y que durante las últimas semanas han registrado variaciones constantes en su precio.
Comerciantes explican que el calor, el transporte y la baja producción en algunas regiones también influyen en el encarecimiento de frutas y verduras, situación que termina golpeando directamente el bolsillo de los consumidores.
“Antes la gente llevaba por kilos, ahora compra por piezas o por poquitos”, comentan vendedores, quienes también reconocen una disminución en sus ingresos debido a que las familias limitan cada vez más sus compras.
Hogares obligados a hacer ajustes
Madres de familia relatan que ahora deben recorrer varios establecimientos para comparar precios y encontrar ofertas que permitan ahorrar algunos pesos. Algunas optan por eliminar ciertos productos del menú semanal, mientras otras sustituyen alimentos frescos por opciones más económicas.
Aunque productos como el azúcar y el huevo han mostrado cierta estabilidad e incluso ligeras bajas, esto no compensa el incremento generalizado que se vive en otros artículos de primera necesidad.
La situación también afecta emocionalmente a muchas familias, pues la incertidumbre económica genera preocupación constante sobre cómo cubrir alimentación, transporte, servicios y educación con salarios que permanecen prácticamente iguales.
Una realidad cotidiana en miles de hogares
Economistas y comerciantes coinciden en que el aumento en el costo de los alimentos refleja una presión inflacionaria que continúa afectando principalmente a los sectores populares y trabajadores.
Mientras tanto, en las cocinas de miles de hogares veracruzanos, el ingenio y la administración se han convertido en herramientas indispensables para enfrentar días donde llenar la despensa cuesta cada vez más.

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