domingo, 17 de mayo de 2026

Cristo asciende, pero permanece entre su pueblo: Monseñor José Trinidad llama a vivir una fe comprometida

La reflexión dominical centró su mensaje en la Ascensión del Señor y el llamado a evangelizar con el ejemplo
Papantla, Ver., a 17 de mayo de 2026..- En el marco de la celebración litúrgica previa a Pentecostés, Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz compartió una profunda reflexión evangélica sobre la Ascensión del Señor, centrando su mensaje en el compromiso cristiano de evangelizar, vivir la fe y reconocer la presencia permanente de Cristo en medio de la comunidad.

Durante su mensaje dominical, el jerarca católico explicó que la Ascensión no representa la ausencia de Jesús, sino su glorificación y el cumplimiento de la promesa de permanecer junto a su pueblo “todos los días hasta el fin del mundo”, como lo expresa el Evangelio de San Mateo.

La Ascensión: poder, gloria y misión

Monseñor recordó que la Iglesia celebra, cada año, el domingo anterior a Pentecostés, la fiesta de la Ascensión del Señor, momento en que Cristo entra en la gloria del Padre y recibe “todo poder en el cielo y en la tierra”.

Explicó que, aunque el Evangelio de San Mateo no describe directamente el momento de la Ascensión, sí muestra a Jesús glorificado reuniéndose con sus discípulos en Galilea para encomendarles la misión de llevar el Evangelio a todas las naciones.

En ese sentido, destacó que el envío misionero aparece en los cuatro evangelios, pero en San Mateo adquiere una dimensión especial al presentar la evangelización como un proceso de enseñanza y acompañamiento para quienes abrazan la fe.

Bautizar: sumergirse en Dios

Uno de los momentos centrales de la reflexión estuvo enfocado en el significado del bautismo y la fórmula trinitaria: “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

El obispo explicó que, en el lenguaje bíblico, el “nombre” representa a la persona misma, por lo que bautizar significa “sumergirse” en la vida de Dios y formar parte de la comunidad creyente.

Con un lenguaje cercano y catequético, señaló que cada sacramento mantiene viva la presencia de Cristo en la Iglesia. “Cuando un sacerdote bautiza, es Cristo quien bautiza; cuando se celebra la misa, Cristo resucitado se hace presente en el pan y el vino”, expresó.

La reflexión adquirió además un tono pastoral al insistir en que la fe no puede reducirse únicamente a celebraciones religiosas, sino que debe reflejarse en la vida cotidiana mediante el cumplimiento de las enseñanzas de Jesús.

Una invitación a vivir el Evangelio

En la parte final de su mensaje, Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz lanzó una pregunta que marcó el sentido espiritual de su reflexión: “¿De qué sirve que Jesús sea el Señor del cielo y de la tierra si no es el Señor de nuestra vida?”

A partir de ello, llamó a los fieles a asumir con responsabilidad el compromiso cristiano, recordando que el verdadero seguimiento de Cristo implica vivir conforme a sus mandamientos y mantener la esperanza puesta en la vida eterna.

Más allá de la explicación doctrinal, la reflexión dejó un mensaje de cercanía y confianza para los creyentes, en tiempos donde la incertidumbre, la violencia y las dificultades sociales suelen poner a prueba la fe de muchas familias.

Fe que permanece en la comunidad

La intervención de Monseñor fue recibida por la comunidad católica como una invitación a fortalecer la vida espiritual y recuperar el sentido profundo de la evangelización desde el testimonio, la solidaridad y la esperanza.

Con motivo de la solemnidad de la Ascensión del Señor, la Iglesia católica continúa preparándose para la celebración de Pentecostés, una de las festividades más significativas del calendario litúrgico cristiano.

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