sábado, 4 de abril de 2026

Tragedia en Viernes Santo: muere extorero tras ser embestido en plaza de Málaga

El accidente ocurrió en los corrales de La Malagueta durante labores de manejo del ganado
España, a 4 de abril de 2026.- El extorero español Ricardo Ortiz perdió la vida tras ser embestido por un toro en la plaza de toros de La Malagueta, en Málaga, durante trabajos previos a la Corrida Picassiana. El hecho, ocurrido en Viernes Santo, ha generado consternación en el ámbito taurino, mientras autoridades realizan las investigaciones correspondientes.

Una jornada marcada por la tradición y el fervor religioso se tornó en tragedia en el sur de España, luego de que el extorero Ricardo Ortiz falleciera tras ser embestido por un toro en los corrales de la plaza de toros de La Malagueta, en la ciudad de Málaga.

Un accidente en plena labor taurina

De acuerdo con los primeros reportes, el incidente se registró alrededor de las 19:30 horas, cuando Ortiz participaba en labores de manejo y revisión de uno de los toros que formaría parte de la Corrida Picassiana programada para el Sábado Santo.

Según versiones preliminares, el animal reaccionó de forma inesperada mientras era atendido, embistiendo de manera directa al corralero, provocándole heridas de gravedad que le ocasionaron la muerte.

Tras el percance, se activaron los protocolos de emergencia, acudiendo al lugar paramédicos, así como elementos de la Policía Nacional y Policía Local, quienes confirmaron el deceso.

Investigación en curso

Las autoridades españolas han iniciado las indagatorias correspondientes a través de la Brigada de Homicidios, aunque de manera inicial el caso se maneja como un accidente laboral.

Se busca esclarecer las condiciones en las que se desarrollaban las labores dentro de los corrales, así como determinar si se cumplían los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de actividades.

Consternación en el mundo taurino

La empresa Lances de Futuro, encargada de la administración de la plaza, lamentó profundamente el fallecimiento de Ortiz, destacándolo como una figura respetada dentro del entorno taurino.

En un comunicado, expresaron su solidaridad con familiares, amigos y compañeros, subrayando la pérdida de “una persona muy querida” en el gremio.

Asimismo, el empresario José María Garzón y el equipo organizador manifestaron su pesar por lo ocurrido, en un contexto especialmente simbólico por tratarse de una fecha de alta relevancia religiosa.

Tradición y riesgo: una reflexión necesaria

El suceso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos inherentes a las actividades taurinas, incluso fuera del ruedo. Aunque la tauromaquia forma parte de una arraigada tradición cultural en diversas regiones de España, hechos como este evidencian la vulnerabilidad de quienes trabajan en contacto directo con animales de gran fuerza y comportamiento impredecible.

En medio del recogimiento propio de la Semana Santa, la muerte de Ortiz añade un matiz de luto a una festividad marcada por la fe, la tradición y, en este caso, la tragedia.

No hay comentarios

Publicar un comentario