Noticias

“El Buen Pastor nos llama por nuestro nombre”: mensaje de fe y discernimiento en tiempo de Pascua

Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz invita a reconocer la voz de Cristo frente a los falsos caminos
Papantla, Ver., a 26 de abril de 2026.- En el marco del cuarto domingo de Pascua, conocido como el Domingo del Buen Pastor, Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz dirigió un mensaje a la comunidad católica, destacando la figura de Cristo como guía, puerta de salvación y fuente de vida plena. La reflexión invita a fortalecer la fe, discernir entre las voces que rodean al creyente y reafirmar el camino espiritual en tiempos de incertidumbre.

El Buen Pastor: imagen de guía y cercanía

En una época marcada por desafíos sociales y personales, la figura del Buen Pastor emerge como un símbolo de consuelo y dirección espiritual. Durante su reflexión dominical, Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz recordó que este cuarto domingo de Pascua está dedicado a contemplar a Cristo como pastor que guía, protege y conoce profundamente a su pueblo.

Desde los primeros siglos del cristianismo, esta imagen ha sido una de las más entrañables de Cristo resucitado: un pastor que no solo conduce, sino que establece una relación cercana con cada uno de sus fieles.

La puerta de la verdad y el discernimiento

El mensaje también profundiza en una segunda dimensión del Evangelio de San Juan: Cristo como la puerta del redil. Esta metáfora, explicó el prelado, representa la verdad y el acceso auténtico a la salvación.

En contraste, advirtió sobre la presencia de “ladrones y bandidos”, figuras que simbolizan a quienes desvían el camino espiritual. El llamado es claro: aprender a distinguir entre las voces que conducen a la vida y aquellas que generan confusión o destrucción.

Una relación personal: “llama a cada uno por su nombre”

Uno de los ejes centrales de la reflexión es el carácter personal del vínculo entre Cristo y sus seguidores. El Buen Pastor, se destacó, conoce a cada oveja por su nombre, lo que implica cuidado, atención y cercanía.

Este mensaje adquiere relevancia en un contexto donde la despersonalización y el ruido social pueden alejar a las personas de su dimensión espiritual. La invitación es a escuchar, con atención, la voz que guía con verdad.

La cruz y los sacramentos: puerta a la vida

La reflexión también evoca el momento en que el corazón de Cristo fue traspasado en la cruz, del cual brotaron sangre y agua. La tradición de la Iglesia interpreta este acto como el origen de los sacramentos de iniciación cristiana: bautismo, confirmación y eucaristía.

Así, la cruz se presenta no solo como símbolo de sacrificio, sino como puerta de entrada a una vida nueva, una vida que, según el Evangelio, está llamada a ser plena y abundante.

Entre la vida y el engaño: el criterio del Buen Pastor

Monseñor Zapata Ortiz subrayó que el Evangelio ofrece un criterio claro para distinguir entre buenos y malos pastores: aquellos que buscan el bien de las ovejas frente a quienes solo buscan beneficio propio.

“El Buen Pastor da la vida”, se recordó, mientras que las falsas guías conducen a la pérdida. Este contraste invita a una reflexión profunda sobre los liderazgos y las influencias presentes en la vida cotidiana.

En un mundo donde abundan las voces, la reflexión apunta a una certeza sencilla pero profunda: reconocer al Buen Pastor es, también, aprender a caminar con sentido, esperanza y dirección.

No hay comentarios