lunes, 27 de abril de 2026

De huertos dulces a tierra de tubérculos: Actopan redefine su vocación agrícola

El mango manila pierde terreno mientras la malanga se posiciona como motor económico
Actopan, Ver., a 27 de abril de 2026.- En las últimas dos décadas, el municipio de Actopan ha registrado una caída del 40% en el cultivo de mango manila, mientras la malanga emerge como el nuevo eje productivo que hoy lo coloca como líder nacional en este tubérculo.

Una transformación silenciosa en el campo

El paisaje agrícola de Actopan está cambiando. Donde antes predominaban extensos huertos de mango manila, hoy comienzan a ganar terreno parcelas dedicadas a la malanga, un cultivo que ha encontrado condiciones favorables y, sobre todo, un mercado más rentable.

Aunque el municipio conserva su posición como principal productor de mango manila a nivel nacional, la tendencia apunta hacia una diversificación impulsada por la necesidad de adaptación.
El declive del mango: cifras que preocupan

De acuerdo con autoridades municipales, en los últimos 20 años la superficie destinada al mango ha disminuido en un 40%. Esta reducción no solo responde a factores climáticos o de producción, sino también a la volatilidad del mercado y los costos asociados al mantenimiento de los huertos.

El alcalde José Eduardo Utrera ha señalado que los agricultores han optado por alternativas más sostenibles económicamente, en un contexto donde los márgenes de ganancia del mango se han visto presionados.

La malanga: un cultivo en ascenso

En contraste, la malanga ha mostrado un crecimiento sostenido, posicionando a Actopan como el principal productor nacional de este tubérculo. Su resistencia, menor costo de producción y demanda constante han convertido a este cultivo en una opción atractiva para los productores locales.

La transición no ha sido abrupta, pero sí constante. Cada ciclo agrícola refleja un desplazamiento gradual que, con el tiempo, ha reconfigurado la identidad productiva del municipio.

Decisiones que responden al mercado

Más que una sustitución, lo que ocurre en Actopan es una respuesta directa a las condiciones del mercado. Los agricultores, lejos de aferrarse a tradiciones, han optado por priorizar la rentabilidad y la estabilidad.

Este fenómeno también revela una realidad más amplia: el campo mexicano está en permanente ajuste, obligado a responder a factores como el cambio climático, los costos de insumos y las dinámicas comerciales.

Entre la tradición y la necesidad

El mango manila no desaparece, pero deja de ser el protagonista absoluto. La malanga, por su parte, no solo ocupa espacio físico, sino también un lugar estratégico en la economía local.

La transformación de Actopan es, en esencia, una historia de adaptación: un recordatorio de que el campo evoluciona no solo por decisión, sino por necesidad.

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