lunes, 9 de marzo de 2026

Sequía amenaza al campo en la zona limítrofe entre Quintana Roo y Campeche

Piden autorización para perforar pozos y evitar pérdidas económicas durante el estiaje
Quintana Roo, a 9 de marzo de 2026.- Agricultores y ganaderos de comunidades ubicadas en la zona limítrofe entre Quintana Roo y Campeche enfrentan un panorama complicado ante la actual temporada de sequía. Aunque un nuevo acueducto garantiza agua potable para miles de familias, la normativa impide utilizarla en actividades agropecuarias, lo que mantiene en incertidumbre a más de tres mil productores y pone en riesgo cultivos y ganado.

Un acueducto que resuelve una necesidad, pero deja otra pendiente

La reciente entrega de un acueducto de 40 kilómetros construido por la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) representa un avance significativo para garantizar el acceso al agua potable en comunidades históricamente afectadas por la escasez del recurso.

La obra, que implicó una inversión aproximada de 100 millones de pesos, permite hoy el suministro de agua para consumo humano a alrededor de seis mil familias distribuidas en 11 de las 33 comunidades que integran la llamada zona limítrofe entre Quintana Roo y Campeche.

Sin embargo, para los productores del campo la infraestructura deja una problemática sin resolver. De acuerdo con el abogado Andrés Blanco Cruz, representante legal de los habitantes de la región, la normativa vigente prohíbe utilizar el sistema de distribución para actividades agrícolas o ganaderas.

“Aunque el acueducto garantiza agua para la población, la ley impide su uso en labores agropecuarias, por lo que los productores siguen sin una fuente de abastecimiento para enfrentar la sequía”, explicó.
Cultivos en riesgo y productores en incertidumbre

La falta de agua para riego amenaza directamente a más de tres mil 500 productores agrícolas que dependen de la temporada para sostener su economía familiar.

Entre los cultivos más vulnerables destacan el chile jalapeño, el maíz y el frijol, productos que forman parte de la base alimentaria de la región y que requieren condiciones mínimas de humedad para desarrollarse adecuadamente.

De acuerdo con productores locales, la falta de lluvia y la ausencia de infraestructura de riego podrían traducirse en pérdidas importantes si el estiaje se prolonga durante los próximos meses.

Además del impacto económico, el problema amenaza con afectar la estabilidad productiva de comunidades que dependen casi por completo de la actividad agrícola para subsistir.

Ganadería también enfrenta un escenario crítico

El problema no se limita al sector agrícola. En la zona limítrofe se estima la existencia de aproximadamente 10 mil cabezas de ganado que requieren agua constante para su consumo y para el mantenimiento de los potreros.

Ganaderos advierten que la escasez del recurso podría provocar deterioro en la salud del ganado y una reducción en la productividad si no se habilitan alternativas de abastecimiento en el corto plazo.

En muchas comunidades, los abrevaderos naturales han disminuido considerablemente debido a la sequía, lo que incrementa la preocupación entre los productores.

Solicitan intervención de autoridades federales

Ante este panorama, representantes de las comunidades hicieron un llamado a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para que autorice la perforación de pozos en la región.

Según explicó Andrés Blanco Cruz, esta medida permitiría contar con fuentes de agua destinadas exclusivamente al riego agrícola y a los abrevaderos para el ganado, lo que ayudaría a mitigar los efectos de la sequía.

Los productores consideran que habilitar esta infraestructura sería una alternativa viable para evitar que la región enfrente una crisis económica derivada de la pérdida de cultivos y el debilitamiento del sector ganadero.

Una región que depende del campo

Los habitantes de la zona limítrofe coinciden en que, aunque el nuevo acueducto representa un avance importante para el bienestar social al garantizar agua potable, el desarrollo productivo del campo sigue enfrentando grandes desafíos.

La actividad agropecuaria continúa siendo el principal sustento económico de cientos de familias, por lo que contar con agua suficiente para estas labores resulta indispensable para preservar la estabilidad de las comunidades rurales.

El acueducto recientemente construido por CAPA tiene una extensión de 40 kilómetros y requirió una inversión cercana a los 100 millones de pesos. La infraestructura permite abastecer de agua potable a seis mil familias de 11 comunidades ubicadas en la zona limítrofe entre Quintana Roo y Campeche, donde más de tres mil 500 productores agrícolas y cerca de 10 mil cabezas de ganado dependen directamente de las actividades del campo. 

Mientras tanto, los habitantes esperan que las autoridades federales autoricen nuevas fuentes de abastecimiento que permitan enfrentar la temporada de sequía sin comprometer la economía rural de la región.

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