lunes, 2 de marzo de 2026

Israel desmiente ataque iraní contra oficina de Netanyahu; tensión se mantiene en Jerusalén

Alarmas antiaéreas vuelven a sonar mientras crece el saldo de víctimas en ambos países
Jerusalén, a 2 de marzo de 2026.- La oficina del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, negó categóricamente haber sido blanco de un ataque con misiles por parte de Irán, como difundieron medios iraníes citando a la Guardia Revolucionaria

Mientras en Jerusalén continúan activándose las alarmas antiaéreas y se reportan intercepciones, el conflicto deja ya una decena de muertos en territorio israelí y más de 550 en Irán, según cifras oficiales y organismos humanitarios.

La versión iraní y la respuesta israelí

Desde Jerusalén, la oficina del jefe de gobierno rechazó las afirmaciones difundidas por agencias iraníes que aseguraban que la sede del mandatario había sido alcanzada por misiles “Jeibar” en ataques selectivos.

“Esto es completamente falso. Es solo propaganda de la Guardia Revolucionaria”, declaró un portavoz oficial, quien además confirmó que Netanyahu se encuentra en territorio israelí.

La versión iraní, atribuida a la Guardia Revolucionaria, señalaba que la oficina del primer ministro y otros objetivos estratégicos habían sido atacados por las Fuerzas Armadas de la República Islámica en una operación sorpresiva. Sin embargo, hasta el momento no hay evidencia independiente que respalde esa afirmación.

Alarmas constantes y defensas activadas

Aunque el supuesto ataque directo fue desmentido, la tensión en Jerusalén es palpable. Este lunes volvieron a sonar las alarmas antiaéreas y se escucharon intercepciones en el cielo, sin que se reportara la caída de proyectiles en la ciudad.

La víspera, un misil impactó en una carretera de salida de Jerusalén, un hecho inusual dado que la ciudad no había sido alcanzada en fases anteriores del conflicto actual ni durante la denominada guerra de los doce días de junio de 2025. Pese a ello, en la jornada más reciente no se observaron columnas de humo ni daños visibles que confirmaran impactos directos en el centro urbano.

El sistema de defensa israelí ha logrado interceptar la mayoría de los proyectiles lanzados desde territorio iraní, según fuentes oficiales.

Víctimas y escalada regional

El costo humano del conflicto sigue aumentando. Nueve personas murieron el domingo tras el impacto de un misil en una sinagoga que funcionaba también como refugio comunal en Beit Shemesh, a unos 30 kilómetros de Jerusalén. Entre las víctimas se encontraba un adolescente de 16 años. Con este ataque, la cifra de fallecidos en Israel asciende a diez.

Del lado iraní, la Media Luna Roja Iraní reporta más de 550 muertos, de los cuales 180 habrían perdido la vida en un ataque contra la escuela de Minab, en el sur del país. Las cifras reflejan la magnitud de una confrontación que ha traspasado el ámbito militar para impactar de manera directa a la población civil.

Propaganda, narrativa y guerra informativa

Más allá del intercambio de misiles, el episodio evidencia una dimensión paralela del conflicto: la disputa por la narrativa. Mientras medios iraníes difundieron el presunto ataque a la sede del gobierno israelí como un golpe estratégico, la respuesta inmediata desde Jerusalén apunta a desacreditar esa versión y a evitar que prospere la percepción de vulnerabilidad institucional.

En contextos de confrontación abierta, la información se convierte en un arma más. Las declaraciones cruzadas y los comunicados oficiales buscan moldear tanto la opinión pública interna como la percepción internacional sobre el curso de los acontecimientos.

Mientras las sirenas continúan marcando el ritmo cotidiano en Jerusalén y otras ciudades, la confrontación entre Israel e Irán entra en una fase donde la incertidumbre y la presión internacional crecen al mismo tiempo que el número de víctimas.

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