Veracruz, a 10 de febrero de 2026.- El Servicio de Administración Tributaria (SAT) aplicará sanciones económicas a negocios y prestadores de servicios que condicionen la emisión de facturas electrónicas a la entrega de la constancia de situación fiscal. La autoridad informó que esta práctica ya está tipificada como infracción en el Código Fiscal, pues implica solicitar información adicional y sensible que no es necesaria para facturar.
Nueva infracción fiscal entra en vigor
A partir de este año, exigir la constancia de situación fiscal como requisito para emitir una factura electrónica puede convertirse en un problema serio para establecimientos y prestadores de servicios.
El administrador desconcentrado de Servicios al Contribuyente de Veracruz del SAT, Edmundo Rogelio Naranjo Dávalos, informó que esta práctica ya está reconocida como una infracción formal dentro del Código Fiscal de la Federación. Las multas previstas inician en 21 mil 420 pesos y pueden superar los 100 mil pesos, dependiendo de la gravedad y reincidencia.
La decisión marca un giro importante en la relación cotidiana entre comercios y clientes, pues durante los últimos años se volvió común que empresas solicitaran el documento completo antes de generar una factura, aun cuando la ley no lo exige.
Solo cuatro datos son necesarios
La autoridad fiscal fue clara al explicar que para emitir una factura electrónica únicamente se necesitan cuatro datos del contribuyente:
Nombre o razón social
Código postal del domicilio fiscal
Cualquier solicitud adicional, especialmente la constancia completa, representa pedir información que no es indispensable para cumplir con la facturación.
Esta aclaración busca frenar una práctica que se normalizó por desconocimiento o exceso de precaución, pero que en realidad coloca en riesgo la privacidad de los usuarios.
Riesgo al compartir información sensible
La constancia de situación fiscal contiene datos personales y fiscales que van más allá de lo necesario para facturar, como el domicilio fiscal completo, actividades económicas registradas y otros elementos que forman parte del perfil tributario del contribuyente.
Entregar ese documento a terceros, sin una razón justificada, implica exponer información sensible que podría ser mal utilizada. Desde una perspectiva de protección de datos, la medida del SAT también representa un paso para reforzar la seguridad de la información fiscal de la ciudadanía.
En ese sentido, la autoridad recordó que compartir solo los datos mínimos no solo es suficiente, sino también más seguro.
Alternativa válida: cédula de datos fiscales
Como opción práctica, el SAT reiteró que los contribuyentes pueden descargar desde su portal la cédula de datos fiscales, un documento que contiene únicamente la información necesaria para facturar, sin incluir datos adicionales.
Esta herramienta facilita el proceso para ambas partes: el cliente protege su información y el negocio cumple correctamente con sus obligaciones fiscales sin exponerse a sanciones.
También se aclaró que la constancia de situación fiscal no pierde vigencia; únicamente se modifica cuando el contribuyente realiza algún cambio en su información ante el SAT.
Mayor vigilancia y cultura de cumplimiento
El SAT anunció que reforzará la vigilancia para evitar que continúe esta práctica indebida. La intención no es solo sancionar, sino fomentar una cultura de cumplimiento donde tanto negocios como clientes conozcan sus derechos y obligaciones.
Más que un trámite administrativo, la facturación electrónica se ha convertido en un punto clave donde confluyen legalidad, protección de datos y confianza entre consumidor y proveedor. Evitar requisitos innecesarios es también una forma de simplificar procesos y reducir riesgos.

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