Juchique de Ferrer, Ver., a 28 de febrero de 2026.- Integrantes de la base de taxistas que cubre la ruta Plan de las Hayas, en el municipio de Juchique de Ferrer, llevaron a cabo una jornada de bacheo en el tramo carretero Loma Alta–Palo Blanco, debido al avanzado deterioro de la vía.
Ciudadano calificaron como apatía por parte de autoridades de los tres niveles de gobierno, decidieron organizarse y actuar por cuenta propia para mejorar las condiciones de tránsito y reducir riesgos para automovilistas y pasajeros.
Una carretera en malas condiciones
El tramo Loma Alta–Palo Blanco se ha convertido en un punto crítico para quienes transitan diariamente por la zona. Baches profundos, desgaste del asfalto y falta de mantenimiento han generado constantes afectaciones a vehículos particulares y de transporte público.
Para los taxistas que cubren la ruta hacia Plan de las Hayas, el deterioro no solo implica gastos en suspensión, llantas y alineación, sino también un riesgo permanente para la seguridad de los pasajeros. Cada jornada representa un desafío al volante, especialmente en temporada de lluvias, cuando los hoyancos se cubren de agua y se vuelven menos visibles.
Organización ciudadana ante la falta de respuesta
Cansados de esperar una intervención oficial, los trabajadores del volante decidieron coordinarse y realizar una faena de bacheo. Con herramientas propias, material adquirido entre ellos y el respaldo de algunos vecinos, rellenaron los puntos más dañados del tramo.
La acción, aunque temporal y de alcance limitado, permitió mejorar momentáneamente la circulación. Los propios taxistas señalaron que no se trata de una solución definitiva, sino de una medida emergente para prevenir accidentes y proteger su fuente de trabajo.
“El camino es de todos, y si no lo cuidamos nosotros, nadie lo hará”, expresó uno de los participantes, destacando que la iniciativa nació de la necesidad y del compromiso con la comunidad.
Más que baches: un mensaje social
La jornada de trabajo no solo tuvo un objetivo práctico, sino también simbólico. En un contexto donde comunidades rurales suelen enfrentar rezagos en infraestructura, la organización ciudadana se convierte en una forma de resistencia y exigencia silenciosa.
La frase “La unión hace la fuerza” cobró sentido en cada pala de material vertido sobre el asfalto dañado. La acción envía un mensaje claro sobre la importancia de la corresponsabilidad social, pero también evidencia la urgencia de políticas públicas más eficaces en mantenimiento carretero.
El estado de la vía impacta directamente en la economía local, el traslado de productos, el acceso a servicios de salud y la movilidad estudiantil, por lo que su rehabilitación integral es una demanda constante de los habitantes de la región.

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