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Hidalgo encabeza delitos contra vías de comunicación en México

La ubicación estratégica del estado, atravesado por rutas clave como la México-Pachuca y el Arco Norte, lo coloca en el centro de bloqueos y afectaciones carreteras
Hidalgo, a 8 de febrero de 2026.- Entre 2020 y 2025, la Fiscalía General de la República (FGR) inició 3 mil 480 carpetas de investigación por delitos relacionados con la obstrucción de vías generales de comunicación en México. De acuerdo con datos obtenidos vía transparencia, Hidalgo concentra el mayor número de casos, con 335 expedientes, una cifra que refleja la presión social, política y logística que enfrenta una de las zonas más transitadas del centro del país.

Hidalgo, punto crítico en la red carretera nacional

Hidalgo se ha convertido en la entidad con mayor incidencia de delitos contra las vías de comunicación, una categoría que incluye bloqueos carreteros, interrupciones al tránsito y afectaciones a infraestructuras estratégicas.

La cifra de 335 carpetas de investigación abiertas por hechos ocurridos en el estado no es menor si se considera que estas conductas impactan directamente en la movilidad de miles de personas, el transporte de mercancías y la actividad económica regional.

Este fenómeno no puede entenderse sin mirar el mapa: por Hidalgo cruzan dos de las rutas más importantes del centro del país. La autopista México-Pachuca conecta a la capital del país con la capital hidalguense, atravesando además el Estado de México, mientras que el Arco Norte funciona como un corredor logístico que enlaza estados como Querétaro, Hidalgo, Tlaxcala y Puebla, evitando el paso por la Ciudad de México.

Un problema nacional con foco regional

A nivel nacional, la FGR inició 3,480 carpetas de investigación por este tipo de delitos entre 2020 y 2025. Sin embargo, el hecho de que Hidalgo encabece la lista revela una concentración territorial del problema.

Las obstrucciones a vías de comunicación suelen estar vinculadas a protestas sociales, conflictos comunitarios, demandas laborales o inconformidades con autoridades. Aunque muchas de estas manifestaciones responden a reclamos legítimos, el impacto en carreteras federales y autopistas de alta circulación coloca el tema en la esfera federal por tratarse de infraestructura estratégica.

El resultado es una tensión constante entre el derecho a la protesta y la necesidad de garantizar la libre circulación, la seguridad vial y el abasto de productos.


Cada interrupción en carreteras como la México-Pachuca o el Arco Norte genera pérdidas económicas significativas. Estas rutas no solo movilizan vehículos particulares, sino también transporte de carga, insumos industriales y productos agrícolas.

Los cierres prolongados pueden provocar retrasos en cadenas de suministro, encarecimiento de productos y afectaciones al turismo y al comercio regional. Para los habitantes de comunidades cercanas, también representan complicaciones en traslados médicos, laborales y escolares.

En este contexto, Hidalgo se convierte en un termómetro de los conflictos sociales que, al trasladarse a carreteras federales, adquieren una dimensión nacional.

Interpretación: geografía estratégica y presión social

Que Hidalgo lidere las cifras no necesariamente implica mayor criminalidad organizada, sino una combinación de ubicación estratégica y alta visibilidad de las protestas. Bloquear una vía clave del centro del país amplifica cualquier demanda local y la coloca en la agenda nacional.

La estadística refleja cómo la infraestructura de comunicación se ha convertido en un espacio de disputa social. Las carreteras ya no son solo rutas de tránsito, sino escenarios donde se expresan tensiones acumuladas por rezagos, servicios deficientes o conflictos políticos.

Las cifras colocan a Hidalgo en el centro de una problemática nacional donde confluyen geografía, inconformidad social y la importancia estratégica de las vías de comunicación, un desafío que exige diálogo, prevención y soluciones de fondo.

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