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Calor, viento y sequía ponen en alerta al sector ganadero en Matamoros

Sin pronóstico de lluvias, productores enfrentan un panorama crítico para el hato
Tamaulipas, a 26 de febrero de 2026.- La combinación de temperaturas cálidas, fuertes vientos y ausencia de lluvias mantiene en alerta a los ganaderos de Matamoros. Rigoberto Aguirre Serrata, presidente de la Asociación Ganadera local, llamó a extremar cuidados ante la crisis de alimento y el aumento de plagas como la garrapata y el gusano barrenador, que pueden agravar la salud del ganado en condiciones de desnutrición.

Sequía que debilita al hato

El presidente de la Asociación Ganadera en Matamoros, Rigoberto Aguirre Serrata, advirtió que la falta de humedad en los pastizales está complicando seriamente la alimentación del ganado.

Las altas temperaturas diurnas y los vientos constantes han acelerado el proceso de secado del pasto, reduciendo la disponibilidad de forraje en los potreros. “Si no llueve a corto plazo, la situación podría agravarse”, alertó el dirigente, al señalar que muchos animales ya presentan bajo peso debido a la escasez de alimento.

En este contexto, la desnutrición no solo impacta la productividad, sino que aumenta la vulnerabilidad ante enfermedades y parásitos.

Plagas y enfermedades: una amenaza latente

A la crisis de alimento se suma el riesgo sanitario. Aguirre Serrata explicó que veterinarios recomiendan tratamientos específicos para combatir la garrapata y otros parásitos externos que proliferan en temporadas de calor.

Cuando las garrapatas invaden al ganado, provocan fiebre, pérdida de apetito y debilitamiento general. En animales mal alimentados, el riesgo de complicaciones severas e incluso muerte se incrementa considerablemente.

Asimismo, recordó que autoridades de la Secretaría de Desarrollo Rural han instruido a los productores a mantener vigilancia permanente para prevenir la presencia del gusano barrenador, plaga que representa un peligro sanitario y económico significativo.

La recomendación es clara: baños frecuentes, vacunación, vitaminación e inmunización oportuna para fortalecer la resistencia del ganado frente a enfermedades.

Un panorama incierto para el campo

Más allá de la contingencia sanitaria, el escenario refleja la fragilidad estructural del sector ante fenómenos climáticos adversos. Sin lluvias pronosticadas al menos durante la próxima semana y con días particularmente ventosos, el deterioro de los pastizales podría continuar.

La situación obliga a muchos productores a invertir en suplementos alimenticios, lo que eleva costos en un contexto ya presionado por el encarecimiento de insumos. Para pequeños ganaderos, esta combinación de sequía, plagas y gastos adicionales puede traducirse en pérdidas significativas.

El llamado del sector ganadero es preventivo, pero también urgente: sin lluvias a la vista, la salud del hato dependerá de la vigilancia constante y de medidas sanitarias oportunas para evitar que la sequía se traduzca en pérdidas irreversibles.

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