Veracruz, a 11 de febrero de 2026.- La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, aseguró que su administración mantiene una postura firme frente a la delincuencia y rechazó cualquier tipo de acuerdo con grupos criminales. Sus declaraciones se dieron tras una serie de hechos violentos registrados en la zona sur del estado, lo que derivó en una reunión urgente de seguridad con autoridades estatales y municipales.
Una jornada que encendió las alertas
La violencia volvió a sacudir al sur de Veracruz en un lapso que no superó las 12 horas. Diversos hechos delictivos —ocurridos en municipios como Jáltipan y Coatzacoalcos— encendieron la preocupación social y obligaron a una respuesta inmediata desde el gobierno estatal.
Ante este escenario, la gobernadora Rocío Nahle García sostuvo una reunión de trabajo con su gabinete de seguridad y el alcalde de Coatzacoalcos, con el objetivo de evaluar la situación y ajustar las estrategias de vigilancia en la región.
La frase que marcó el tono del encuentro fue directa y sin matices:
“Aquí no se hace pacto con nadie”, subrayó la mandataria, dejando clara la línea de su administración frente a los grupos delictivos.
Los hechos que marcaron la jornada
Entre los incidentes recientes destaca la exhumación de restos humanos en un predio rural de Jáltipan, donde autoridades ministeriales continúan con las diligencias correspondientes. El hallazgo abrió una nueva línea de investigación que mantiene presencia de fuerzas de seguridad en la zona.
En Coatzacoalcos, la violencia también se hizo presente con un ataque armado contra un guardia de seguridad, seguido horas después por la ejecución de un joven al interior de un establecimiento de venta de bebidas alcohólicas. Estos hechos, ocurridos con pocas horas de diferencia, reflejan la complejidad del panorama de seguridad que enfrenta la región.
El ritmo de los acontecimientos no solo estremeció a la población, sino que evidenció la necesidad de respuestas coordinadas y sostenidas.
Coordinación y mensaje político
Durante la reunión, se revisaron las acciones implementadas y se acordó reforzar la vigilancia, así como fortalecer la coordinación entre autoridades estatales, municipales y federales.
Más allá de la estrategia operativa, el mensaje de la gobernadora tuvo un peso político claro: marcar distancia frente a cualquier señalamiento de complacencia con la delincuencia. Su declaración busca enviar una señal de firmeza tanto a la ciudadanía como a los propios cuerpos de seguridad.
En un contexto donde la percepción pública juega un papel clave, la narrativa gubernamental se centra en la disciplina institucional y la acción conjunta, intentando recuperar la confianza social en medio de episodios de alto impacto.
Seguridad, el reto permanente
La zona sur de Veracruz ha sido históricamente una región estratégica por su actividad industrial, energética y portuaria, pero también vulnerable a dinámicas delictivas. Por ello, cada hecho violento adquiere un eco mayor en la opinión pública.
El reto para las autoridades no solo radica en contener los incidentes, sino en sostener una estrategia que combine presencia policiaca, investigación ministerial y prevención social. La reunión encabezada por Nahle García forma parte de ese esfuerzo por mostrar control en medio de la incertidumbre.
Con un mensaje firme y una agenda de seguridad reforzada, el gobierno estatal busca contener la ola de violencia y enviar una señal clara: la estrategia, aseguran, será de confrontación frontal y sin concesiones.

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