Veracruz, foco rojo en secuestros de menores: una década de cifras que alertan
Veracruz, a 25 de enero de 2026.- Un balance nacional sobre la seguridad de la infancia coloca a Veracruz entre las entidades con mayor incidencia de secuestros de menores en México. Datos acumulados de la última década revelan que el estado no solo mantiene una participación alarmante en esta estadística, sino que forma parte de un corredor histórico donde este delito de alto impacto se ha arraigado, evidenciando fallas estructurales en prevención, protección y atención a las víctimas.
Veracruz en el mapa nacional del secuestro infantil
El estado de Veracruz ocupa una posición crítica en el panorama nacional en materia de secuestros de niñas, niños y adolescentes. De acuerdo con estadísticas acumuladas entre enero de 2015 y diciembre de 2025, y con base en información de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), la entidad concentra el 10.8% de los casos registrados en todo el país.
Esta cifra coloca a Veracruz como la segunda entidad con mayor incidencia, solo por debajo del Estado de México, un territorio que históricamente ha encabezado diversos indicadores de violencia de alto impacto. La participación de Veracruz en este rubro no es marginal ni circunstancial, sino sostenida a lo largo de los años, lo que refleja una problemática estructural que afecta directamente a la población de entre 0 y 17 años.
Un fenómeno concentrado en pocas entidades
El secuestro infantil en México no se distribuye de manera uniforme. Históricamente, tres estados han concentrado la mayor parte de los casos: Estado de México, Veracruz y Tamaulipas. En conjunto, estas entidades registran aproximadamente uno de cada tres secuestros de menores documentados en el país durante la última década.
En este contexto, Veracruz destaca no solo por su volumen de casos, sino por la persistencia del fenómeno, lo que revela la exposición constante de la niñez y adolescencia a redes delictivas, fallas en los entornos de seguridad y una limitada capacidad institucional para contener este delito.
Cifras nacionales y peso específico de Veracruz
A nivel nacional, el número total de secuestros de menores registrados en el periodo analizado asciende a 1,250 casos. La aportación de Veracruz a este total resulta significativa, al representar más de una décima parte del universo nacional.
Este porcentaje adquiere mayor relevancia si se considera que el estado no es el más poblado del país, lo que sugiere una incidencia desproporcionada y una mayor probabilidad de que niñas, niños y adolescentes enfrenten este riesgo en comparación con otras entidades.
Modalidades del delito: la extorsión como principal objetivo
El análisis de los datos también permite identificar la naturaleza de estos crímenes. La modalidad extorsiva predomina ampliamente, al concentrar el 81% de los casos de secuestro infantil reportados. Este patrón confirma que la privación de la libertad de menores se utiliza principalmente como un medio para obtener beneficios económicos, aprovechando la vulnerabilidad emocional y social de las familias.
Otras modalidades, aunque menos frecuentes, también están presentes en la estadística, como el secuestro con calidad de rehén, los casos destinados a causar daño físico y el secuestro exprés. Estas variantes revelan la diversidad de riesgos a los que se enfrentan los menores y la complejidad del fenómeno, que va más allá de una sola tipología criminal.
Vulnerabilidad persistente y retos pendientes
Las cifras colocan a Veracruz en los primeros lugares de una estadística que, más que números, representa historias de violencia, trauma y ruptura del entorno familiar. La recurrencia de estos casos subraya la urgencia de fortalecer las estrategias de prevención, mejorar los sistemas de búsqueda y respuesta inmediata, y reforzar los mecanismos de protección integral para la infancia.
Asimismo, especialistas y organizaciones defensoras de derechos humanos han insistido en la necesidad de atender las causas estructurales que incrementan la vulnerabilidad de los menores, como la pobreza, la desintegración familiar, la impunidad y la debilidad institucional.
Datos que exigen acción
El balance de una década deja en claro que el secuestro de niñas, niños y adolescentes sigue siendo una deuda pendiente en Veracruz. Con el 10.8% de los casos nacionales y una presencia constante en los primeros lugares, la entidad enfrenta el reto de transformar estas estadísticas en políticas públicas eficaces que prioricen la protección de la niñez y garanticen su derecho a crecer en entornos seguros.
Los datos, respaldados por la Red por los Derechos de la Infancia en México y correspondientes al periodo 2015–2025, no solo describen una realidad preocupante, sino que llaman a una revisión profunda de las estrategias de seguridad y de protección infantil en el estado y en el país.




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