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Reaparece foco de contaminación en el acceso al río Misantla, junto al histórico “Dínamo”

Vecinos confían en que la nueva administración municipal actúe para rescatar el entorno natural
Misantla, Ver., a 11 de enero de 2026.- Vecinos y usuarios del camino ubicado al final de la calle Cánovas, a un costado del edificio conocido como “El Dínamo” y de la rodada que conecta con el río Misantla, alertaron sobre el resurgimiento de un foco de contaminación en la zona. La acumulación de desechos sólidos, escombro y materiales potencialmente peligrosos representa un riesgo ambiental y sanitario, por lo que la ciudadanía hace un llamado urgente a las autoridades y a la conciencia social para frenar el deterioro y recuperar este espacio de uso cotidiano.

Un corredor cotidiano que vuelve a degradarse

Al final de la calle Cánovas se encuentra el inmueble conocido históricamente como “El Dínamo”, un edificio que, aunque dejó de cumplir su función original, continúa siendo un punto de referencia para la población misanteca. A un costado de este sitio se localiza una pequeña rodada o camino de terracería que conecta directamente con el río Misantla, un trayecto utilizado de manera constante por personas que practican ejercicio, realizan caminatas recreativas o acuden al afluente como parte de su rutina diaria.

No obstante, lo que debería ser un corredor natural, limpio y saludable, comienza nuevamente a mostrar signos evidentes de degradación ambiental, debido a que algunas personas han retomado la práctica de arrojar desechos de manera irregular en el camino y en áreas cercanas al río.

Basura, escombro y residuos de riesgo

Entre los residuos detectados en la zona se encuentran montones de escombro, bolsas con basura doméstica y restos de material impermeabilizante, lo que agrava el impacto ambiental del sitio. Estos desechos no solo afectan la imagen urbana y natural del entorno, sino que también representan un riesgo directo para el suelo, el agua del río Misantla y la fauna que habita en sus alrededores.

La presencia de materiales de construcción y productos químicos incrementa la preocupación, ya que su manejo inadecuado puede generar contaminación persistente y afectar a largo plazo este espacio natural.

Testimonio ciudadano y evidencia del deterioro

Dolores Martínez, vecina y usuaria frecuente del camino como parte de su rutina deportiva, se acercó para documentar la situación y proporcionar imágenes que evidencian el deterioro del lugar. Su testimonio refleja la inquietud de quienes transitan diariamente por la zona y han sido testigos del aumento progresivo de residuos.

“Antes era un espacio más limpio y agradable para caminar o correr, ahora cada vez hay más basura y materiales que no deberían estar aquí”, expresó, al señalar que la acumulación de desechos ha ido creciendo sin que hasta ahora exista una solución definitiva.

Sospechas sobre el origen y riesgos a la salud

La vecina mencionó que los restos de impermeabilizante podrían estar relacionados con trabajos recientes realizados en el Hospital Regional IMSS-Bienestar, ya que en semanas pasadas observó labores de ese tipo en el inmueble. Aunque no existe confirmación oficial sobre el origen de estos residuos, su presencia genera inquietud por un posible manejo inadecuado de materiales.

Además, advirtió que en algunas ocasiones se han percibido olores fétidos, presuntamente asociados a animales muertos, lo que incrementa el riesgo sanitario y refuerza la percepción de que la problemática podría agravarse si no se atiende de manera inmediata.

Llamado a la autoridad y a la corresponsabilidad social

Dolores Martínez subrayó que, si bien existe una nueva administración municipal y el departamento de Limpia Pública ha informado sobre la aplicación de sanciones, es indispensable que estas medidas se lleven a la práctica de forma efectiva para frenar a quienes continúan utilizando este punto como tiradero clandestino.

Asimismo, destacó que la recuperación del espacio no depende únicamente de la autoridad, sino también de la responsabilidad social de la ciudadanía, ya que se trata de un entorno natural que beneficia a toda la comunidad y cuya conservación requiere un esfuerzo colectivo.

Esperanza de rescate ambiental

Con el inicio del nuevo gobierno municipal, vecinos y usuarios del camino confían en que se refuerce la vigilancia, se apliquen sanciones ejemplares y se realicen acciones de limpieza y rehabilitación que permitan revertir el daño ambiental acumulado.

La zona del “Dínamo” y el acceso al río Misantla representan un espacio con potencial para consolidarse como un entorno verde, saludable y seguro, siempre que se atienda de manera integral y se fomente una cultura de cuidado ambiental entre autoridades y ciudadanía.

El foco de contaminación detectado al final de la calle Cánovas vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de una intervención oportuna y sostenida por parte del Ayuntamiento, así como de una mayor conciencia ciudadana. La recuperación de este acceso al río Misantla no solo implica retirar basura, sino preservar un espacio natural clave para la convivencia, la salud y la identidad ambiental de Misantla.

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