sábado, 31 de enero de 2026

Laura Dogu arriba a Caracas para reabrir la Embajada de Estados Unidos después de siete años

Venezuela, a 31 de enero de 2026.- La embajadora Laura Dogu llegó este sábado 31 de enero a Caracas con el objetivo de reabrir la Embajada de Estados Unidos en Venezuela, clausurada desde 2019 tras la ruptura de relaciones diplomáticas. Dogu, quien fungirá como encargada de negocios de la Unidad de Asuntos para Venezuela, arribó al Aeropuerto Internacional de Maiquetía y compartió un mensaje en redes sociales asegurando la disposición de su equipo para iniciar labores. Su misión forma parte de un plan diplomático de tres fases impulsado por el Gobierno de Estados Unidos, en un contexto de reacomodo político bilateral luego de la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro.

Un regreso histórico de la diplomacia estadounidense

La llegada de Laura Dogu marca un punto de inflexión en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, que estuvieron suspendidas desde 2019 cuando Caracas y Washington cortaron sus vínculos tras el reconocimiento estadounidense del opositor Juan Guaidó como presidente interino y la respuesta del entonces gobierno de Nicolás Maduro.

Dogu fue recibida en el aeropuerto y compartió un mensaje en redes sociales de la Embajada de Estados Unidos: “Acabo de llegar a Venezuela. Mi equipo y yo estamos listos para trabajar”. Estas palabras subrayan no solo el inicio de una misión diplomática física en Caracas, sino también el compromiso de Washington con un proceso de acercamiento más amplio.

Funciones y retos de la misión en Caracas

La diplomática asumirá el cargo de encargada de negocios de la Unidad de Asuntos para Venezuela, lo que significa que inicialmente dirigirá la misión estadounidense mientras se trabaja en la reapertura formal de la embajada. En su papel, Dogu colaborará con autoridades venezolanas del sector público, representantes del sector privado y actores de la sociedad civil para implementar un plan de tres fases que contempla:
Estabilización,
Recuperación,
Transición democrática.

Este enfoque refleja una intención de Washington de abordar, no solo aspectos diplomáticos, sino también transversales del proceso político venezolano, buscando apoyar un marco de normalización tras años de tensión.

Un contexto inédito en la relación bilateral

La reapertura de la misión se da en un momento político particular. Apenas hace unas semanas, fuerzas estadounidenses capturaron al expresidente Nicolás Maduro y lo trasladaron a Estados Unidos para enfrentar cargos penales, un hecho sin precedentes que ha reconfigurado las relaciones entre ambos países.

La decisión de restablecer la presencia diplomática refleja una intención de marcar un nuevo capítulo en las relaciones exteriores, alejado de la ruptura que databa de 2019 y orientado hacia la cooperación institucional, incluso en temas sensibles como la transición democrática.

Diplomacia en tiempos de cambio

La llegada de Dogu a Caracas no solo tiene un simbolismo protocolario, sino que representa una apuesta por la diplomacia activa en un contexto de cambios políticos abruptos. La reanudación de una presencia permanente de Estados Unidos en Venezuela —tras siete años de ausencia física de su embajada— puede leerse como un intento de estabilizar relaciones que han estado marcadas por la confrontación.

Si bien la restauración de la misión abre una ventana para el diálogo, también plantea preguntas sobre la naturaleza real de la cooperación futura y sobre cómo se equilibrarán los intereses políticos con los principios de soberanía y respeto mutuo entre ambos gobiernos.

Este acontecimiento marca un paso significativo en la relación entre Venezuela y Estados Unidos, con implicaciones diplomáticas que podrían influir en procesos políticos internos y en la percepción regional de la política exterior de ambos países.

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