El sector fitness genera impacto económico y social, promoviendo salud, bienestar y envejecimiento activo, pero enfrenta retos de acceso y participación.
México, a 30 de enero de 2026.- Aunque 44.5% de la población mexicana realiza algún tipo de actividad física, sólo 3.3% acude a gimnasios, clubes deportivos o centros fitness, según datos de Alfredo Jiménez de Sandy, presidente de la Asociación de Clubes y Gimnasios de México (ACGyM). Este contraste pone de manifiesto las barreras de acceso a la industria fitness, al tiempo que destaca su contribución a la salud pública y a la economía del país, sectores con creciente relevancia en un contexto de promoción del bienestar integral.
Actividad física versus asistencia a gimnasios
En México, casi la mitad de la población (44.5%) realiza actividad física, ya sea caminatas, deportes recreativos o alguna disciplina deportiva informal; sin embargo, el asistencialismo a espacios formales de ejercicio como gimnasios y clubes deportivos es bajo, con apenas 3.3% de participación.
Según Alfredo Jiménez de Sandy, presidente de la Asociación de Clubes y Gimnasios de México (ACGyM), esta discrepancia responde a factores como costos de membresías, falta de infraestructura accesible y brechas regionales en servicios fitness, especialmente fuera de las grandes zonas metropolitanas.
Un sector con impacto económico y social
La industria fitness en México no sólo representa una actividad recreativa, sino también un motor económico importante. Gimnasios, estudios especializados y clubes deportivos generan empleos directos e indirectos, desde entrenadores hasta personal administrativo, así como servicios complementarios como nutrición, fisioterapia y venta de productos relacionados con el ejercicio físico.
Además, los beneficios asociados al ejercicio regular —como la prevención de enfermedades crónico-degenerativas, la mejora de la salud mental y el fomento del envejecimiento activo— hacen del sector un aliado relevante para políticas públicas de salud y bienestar.
Barreras de acceso y retos para la expansión
A pesar de su impacto positivo, la asistencia a centros fitness enfrenta obstáculos estructurales. Entre las principales barreras destacan:
Jiménez de Sandy subraya que superar estas barreras requiere de estrategias coordinadas entre el sector privado, autoridades municipales y estatales, así como campañas de difusión que hagan del ejercicio formal un hábito accesible para más mexicanos.
Interpretación: hacia una vida más activa y saludable
El contraste entre la proporción de personas que realiza actividad física y quienes asisten a clubes o gimnasios plantea una reflexión sobre cómo se concibe el ejercicio en la sociedad mexicana. Mientras que la actividad física informal —como caminar, bailar o practicar deportes comunitarios— es ampliamente practicada, el acceso a instalaciones especializadas sigue siendo limitado para muchos.
Esto pone en evidencia la necesidad de políticas públicas que integren infraestructura comunitaria, incentivos para la industria y programas de inclusión. Espacios públicos accesibles con equipo adecuado, políticas de subsidios para grupos vulnerables y alianzas entre gobiernos locales y centros fitness podrían reducir la brecha y potenciar los beneficios de un estilo de vida activo.
Si deseas, puedo complementarla con cifras de crecimiento económico del sector o testimonios de usuarios para enriquecer aún más la narrativa.

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