viernes, 23 de enero de 2026

Gobierno federal lanza plan histórico de 50 mil millones para rescatar carreteras libres de peaje en todo el país

El sur-sureste y la península de Yucatán concentran inversiones clave por su papel en turismo, comercio y abasto
Yucatán, a 23 de enero de 2026.- Ante el deterioro acumulado de las carreteras federales libres de peaje, el gobierno federal puso en marcha un ambicioso programa de rehabilitación y mantenimiento con una inversión histórica de 50 mil millones de pesos. Coordinado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), el plan intervendrá 18 mil kilómetros de vialidades estratégicas, generará más de 100 mil empleos y tendrá un impacto especial en el sur-sureste del país, particularmente en la península de Yucatán.

Un problema visible para millones de usuarios

Desde hace años, millones de personas que transitan por las carreteras federales del país enfrentan una realidad cotidiana marcada por baches, hundimientos, grietas y tramos inseguros. Estas condiciones no solo encarecen el transporte de mercancías y pasajeros, sino que alargan los tiempos de traslado, incrementan los costos logísticos y elevan el riesgo de accidentes.

Transportistas, automovilistas, operadores turísticos y habitantes de comunidades rurales han señalado reiteradamente que el deterioro de las vías afecta la economía local y regional. Frente a este panorama, el gobierno federal decidió atender el rezago de manera estructural, con un programa que busca ir más allá de reparaciones temporales.

Así está conformada la red federal de carreteras

Para dimensionar la magnitud del plan, la SICT partió de un diagnóstico de la red federal de carreteras. En total, México cuenta con 52 mil 64 kilómetros de carreteras federales. De ellos, 40 mil 568 kilómetros corresponden a carreteras libres de peaje, mientras que 11 mil 496 kilómetros son autopistas de cuota.

Aunque las autopistas suelen presentar mejores condiciones, la mayor parte de la población y del transporte productivo depende de las vías libres de peaje. Estas carreteras conectan ciudades medianas, pueblos, zonas agrícolas, corredores industriales y destinos turísticos sin el pago de cuotas, lo que las convierte en la columna vertebral de la movilidad nacional.

Ejes troncales: donde se mueve la economía

Dentro de la red federal destacan los llamados “ejes troncales”, considerados estratégicos para el país. Se trata de 15 corredores que concentran el 92 por ciento del transporte de carga y el 80 por ciento del traslado de pasajeros. En conjunto, estos ejes tienen una longitud de 19 mil 773 kilómetros, de los cuales 10 mil 350 kilómetros son libres de peaje.

Por estas vías circulan diariamente tráileres con mercancías, autobuses de pasajeros, transporte turístico, camiones de abasto y vehículos particulares, lo que explica por qué su deterioro impacta de forma directa en la economía nacional.

Atender donde más se mueve el país

Con este diagnóstico, la SICT diseñó una estrategia enfocada en intervenir 18 mil kilómetros de la red federal libre de peaje. De ese total, 7 mil 95 kilómetros corresponden a ejes troncales, lo que representa alrededor del 70 por ciento de estas rutas estratégicas. A ello se suman cerca de 11 mil kilómetros adicionales de carreteras libres de peaje que, sin ser ejes troncales, son vitales para la conectividad regional.

La inversión total asciende a 50 mil millones de pesos y se estima que el programa generará más de 100 mil empleos directos e indirectos en todo el país. Los trabajos comenzaron en enero de 2026 y se desarrollarán de manera escalonada a lo largo del año.

El sur-sureste, una prioridad clara

Dentro del plan nacional, el sur-sureste ocupa un lugar central. En esta región se intervendrán 3 mil 140 kilómetros de carreteras federales, con una inversión de 10 mil 873 millones de pesos. Se trata de una zona estratégica por su vocación turística, agrícola, comercial y por la necesidad de conectar comunidades que históricamente han enfrentado rezagos en infraestructura.

Los corredores incluidos abarcan rutas como Puebla–Progreso, Puebla–Tapachula, el Circuito Transístmico, Acapulco–Veracruz y el Corredor del Altiplano, además de las principales vialidades de la península de Yucatán.

Tecnología y maquinaria para acelerar los trabajos

Uno de los cambios más relevantes del programa es la inversión en maquinaria propia. La SICT adquirió 20 trenes de pavimentación: 10 comenzaron a operar desde el año pasado y los otros 10 entran en funciones entre enero y febrero de este año. Además, se contempla la compra de 11 trenes adicionales para que cada estado cuente con al menos uno.

Estos equipos utilizan tecnología de última generación que permite avanzar hasta un kilómetro de pavimentación por día, un ritmo muy superior al de los métodos tradicionales. La estrategia contempla mover los trenes de un estado a otro conforme se concluyen los trabajos, optimizando recursos y tiempos.

Carreteras a intervenir en la península de Yucatán

En la península de Yucatán, el programa contempla vialidades fundamentales para la vida cotidiana y el desarrollo regional. Destaca la Carretera Federal 295, que conecta Felipe Carrillo Puerto con Río Lagartos a lo largo de 254 kilómetros; la Carretera Federal 281, totalmente en Yucatán, que enlaza Hunucmá, Sisal, Mérida y Umán en un tramo de 89 kilómetros clave para el turismo y el comercio.

También se intervendrá la Carretera Federal 261, que va de Escárcega, Campeche, a Progreso, Yucatán, pasando por Champotón, Tenabo, Hopelchén y Mérida, con una extensión de 339 kilómetros. En Quintana Roo, la Carretera Federal 307, eje de la Riviera Maya, recibirá mantenimiento continuo tras rehabilitaciones realizadas en 2025.

Otras rutas estratégicas son la Carretera Federal 186, de Villahermosa a Chetumal, y la Carretera Federal 180, a lo largo del Golfo de México, con trabajos puntuales en Campeche.

Cómo se están rehabilitando las carreteras

Los trabajos varían según el nivel de deterioro. En tramos con daño estructural se utilizan recuperadoras que intervienen hasta 60 centímetros de profundidad, triturando y estabilizando el material existente antes de colocar una nueva superficie. En otros casos se aplica fresado y nueva carpeta asfáltica, así como conservaciones preventivas con microcarpetas que prolongan la vida útil del pavimento.

El Mega Bachetón: mantenimiento permanente

El programa incluye además el Mega Bachetón, un esquema intensivo de bacheo y mantenimiento rutinario. Cada semana se recorre toda la red federal libre de peaje, registrando incidencias en una plataforma digital que deben atenderse en un máximo de 72 horas.

Para ello se adquirirán 62 grupos de equipos especializados, dos por cada centro SICT del país, que no solo taparán baches, sino que intervendrán tramos completos, realizarán limpieza de cunetas y control de maleza.

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