El juez Alvin Hellerstein calendariza la comparecencia tras una primera audiencia de trámite legal
Estados Unidos, a 5 de enero de 2026.- El juez federal Alvin Hellerstein, del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, ordenó que la segunda comparecencia judicial del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, se lleve a cabo el próximo 17 de marzo. La decisión se produce luego de que ambos enfrentaran su primera audiencia ante la justicia estadounidense, en la que se declararon no culpables de graves cargos relacionados con narcoterrorismo, conspiración criminal y posesión de artefactos destructivos.
Audiencia inicial de carácter procesal
La primera comparecencia de Nicolás Maduro y Cilia Flores ante la corte estadounidense tuvo una duración menor a una hora y respondió a un procedimiento estrictamente legal previo al inicio formal del juicio. En esta etapa, el tribunal verificó la identidad de los acusados, les notificó los cargos en su contra y escuchó su declaración inicial de no culpabilidad.
El juez Alvin Hellerstein, encargado del caso, determinó que el proceso continúe con una segunda audiencia programada para el 17 de marzo, fecha clave en la que se espera una mayor definición del rumbo judicial que enfrentará la pareja presidencial venezolana.
Cargos ampliados y señalamiento contra la primera dama
La acusación contra Maduro fue presentada originalmente en 2020, pero en días recientes fue ampliada por las autoridades estadounidenses. Entre los señalamientos destacan conspiración por narcoterrorismo, coordinación con organizaciones criminales transnacionales y posesión de artefactos destructivos.
De manera significativa, esta ampliación incluyó por primera vez a Cilia Flores, quien no figuraba en los cargos iniciales. De acuerdo con la acusación, la primera dama estaría presuntamente implicada en la coordinación de reuniones, apoyo logístico y operación de la red criminal atribuida al régimen venezolano, lo que elevó el impacto político y judicial del caso.
Detención y traslado a Estados Unidos
El pasado sábado, fuerzas estadounidenses ingresaron a territorio venezolano y detuvieron a Nicolás Maduro y a Cilia Flores en Caracas, para posteriormente trasladarlos a Nueva York. El operativo, de alto impacto internacional, marcó un punto de inflexión en la relación entre Estados Unidos y Venezuela, y generó reacciones encontradas en el ámbito diplomático y político global.
Tras su traslado, ambos fueron presentados ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, una de las cortes federales con mayor peso en el sistema judicial estadounidense.
Un tribunal clave en casos de alto perfil
El Distrito Sur de Nueva York (SDNY) tiene jurisdicción sobre Manhattan y Wall Street, y es reconocido por su competencia en casos de terrorismo, narcotráfico internacional, crimen organizado y fraudes financieros de gran escala. En este tribunal se han procesado algunos de los casos más relevantes contra líderes criminales y redes transnacionales.
Desde una lectura interpretativa, el hecho de que el caso de Maduro y Flores se ventile en esta corte subraya la gravedad de las acusaciones y la intención de las autoridades estadounidenses de llevar el proceso con el máximo rigor legal.
Con la segunda audiencia fijada para el 17 de marzo, el proceso judicial contra Nicolás Maduro y Cilia Flores entra en una nueva fase que podría redefinir el escenario político y jurídico de Venezuela. Mientras la defensa insiste en su inocencia, la justicia estadounidense avanza en uno de los casos más relevantes de presunto narcoterrorismo y crimen organizado que involucra a un jefe de Estado en funciones y a su círculo más cercano.

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