Noticias

Diputados de MC víctimas de atentado en Sinaloa: uno permanece delicado y otra legisladora perdió un ojo

Elizabeth Montoya resultó con la pérdida de un ojo; el ataque sacude al Congreso sinaloense y al debate sobre seguridad de funcionarios
México, a 29 de enero de 2026.- El dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, dio a conocer que los diputados locales de Sinaloa, Sergio Torres Félix y Elizabeth Montoya, continúan hospitalizados luego del atentado que sufrieron al salir del Congreso del estado. Mientras Torres permanece en condición delicada pero estable tras una intervención quirúrgica, Montoya perdió un ojo a causa de las lesiones, en un hecho que ha generado conmoción política y reavivado la discusión sobre la violencia contra representantes populares.

El estado de salud de los legisladores

Jorge Álvarez Máynez, dirigente nacional de Movimiento Ciudadano (MC), informó que el diputado local Sergio Torres Félix fue sometido a una cirugía que calificó como exitosa; sin embargo, precisó que su estado de salud sigue siendo delicado y será necesario esperar la evolución médica para contar con un diagnóstico más completo.

De acuerdo con lo señalado, el legislador permanece hospitalizado bajo observación especializada, mientras su equipo médico monitorea posibles complicaciones derivadas de las heridas sufridas durante el atentado.

En el caso de la diputada Elizabeth Montoya, el panorama es igualmente grave. Álvarez Máynez confirmó que, como consecuencia de las lesiones, la legisladora perdió un ojo, situación que marcará de manera permanente su vida personal y su trayectoria pública.

Un atentado que sacude al ámbito político

El ataque ocurrió cuando ambos diputados salían del Congreso local de Sinaloa, un espacio que, en teoría, representa uno de los núcleos institucionales de la vida democrática del estado. El hecho de que la agresión se haya producido en ese contexto ha encendido las alarmas sobre las condiciones de seguridad para quienes ejercen cargos públicos.

Más allá de las filiaciones partidistas, el atentado ha sido interpretado como un golpe directo al ejercicio de la representación popular, en una entidad que desde hace años enfrenta un entorno complejo en materia de violencia vinculada al crimen organizado.

Violencia y función pública: un riesgo latente

El caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad que muchos funcionarios locales enfrentan cotidianamente: amenazas, presiones y riesgos que rebasan el ámbito político y se insertan en escenarios de violencia estructural.

Desde una mirada interpretativa, el atentado no solo se lee como un hecho criminal aislado, sino como parte de un clima donde la línea entre seguridad pública y actividad política se vuelve cada vez más frágil. La agresión contra legisladores en funciones impacta no solo a las víctimas directas, sino también a la percepción ciudadana sobre la capacidad del Estado para garantizar condiciones mínimas de seguridad institucional.

Reacciones y exigencia de justicia

Movimiento Ciudadano ha exigido que las autoridades realicen una investigación a fondo para dar con los responsables y esclarecer los móviles del atentado. Dirigentes y militantes del partido han expresado solidaridad con los diputados y sus familias, al tiempo que han pedido garantías para el ejercicio libre de la labor legislativa.

En distintos sectores políticos se ha coincidido en que este tipo de hechos no debe normalizarse y que la violencia contra representantes populares constituye una amenaza directa a la vida democrática.

No hay comentarios