domingo, 4 de enero de 2026

Día Nacional del Periodista: entre el reconocimiento público y la realidad de ejercer en riesgo

-México, el segundo país más peligroso del mundo para el ejercicio periodístico
-Veracruz mantiene cifras rojas y promesas de protección que no se cumplen
Por Arquímedes González.
Misantla, Ver., a 4 de enero de 2026.- En el marco del Día del Periodista, la conmemoración se ve marcada por una realidad que contrasta con los discursos oficiales: México continúa siendo uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo, y Veracruz destaca de manera preocupante en las estadísticas de agresiones y asesinatos contra comunicadores. A ello se suma una deuda histórica de dignificación y garantías reales para la labor informativa.

Una fecha para reflexionar, no solo para felicitar

El Día del Periodista suele estar acompañado de mensajes de reconocimiento, actos protocolarios y felicitaciones institucionales. Sin embargo, detrás de esta narrativa festiva se esconde una realidad compleja y dolorosa: ejercer el periodismo en México implica riesgos constantes, desde amenazas y hostigamientos hasta la pérdida de la vida.

La fecha, más que celebración, se convierte en un espacio de reflexión sobre las condiciones reales en las que trabajan reporteros, fotógrafos, camarógrafos y comunicadores, especialmente en regiones donde informar resulta una actividad de alto riesgo.

México: ejercer informando, una profesión de riesgo

Diversos informes nacionales e internacionales colocan a México como el segundo país más peligroso del mundo para el ejercicio periodístico, solo por debajo de naciones en conflicto armado. La violencia contra la prensa se ha normalizado en un contexto de impunidad, donde la mayoría de las agresiones no se investigan ni se sancionan.

Amenazas, desplazamientos forzados, censura indirecta y asesinatos forman parte del panorama cotidiano que enfrentan quienes tienen como oficio informar a la sociedad.

Veracruz, un foco rojo persistente

Dentro de este escenario nacional, Veracruz mantiene estadísticas alarmantes. Durante años, la entidad ha figurado como uno de los estados con mayor número de agresiones y homicidios contra periodistas, convirtiéndose en un referente negativo en materia de libertad de expresión.

Aunque los discursos oficiales prometen cambios y mejores condiciones, en la práctica persisten la vulnerabilidad, la falta de protección efectiva y el abandono institucional hacia el gremio periodístico, particularmente en municipios y zonas rurales.

Promesas que no se traducen en dignificación

En cada proceso electoral o cambio de administración, el discurso político incluye compromisos para dignificar el ejercicio periodístico, garantizar seguridad y fortalecer mecanismos de protección. Sin embargo, estas promesas rara vez se traducen en políticas públicas eficaces, presupuestos suficientes o resultados tangibles.

Para muchos comunicadores, el reconocimiento se limita a palabras, mientras que en el terreno continúan ejerciendo su labor sin seguridad social, con bajos ingresos y bajo constante amenaza.

El periodismo como pilar democrático

Pese al contexto adverso, el periodismo sigue siendo un pilar fundamental de la vida democrática. Informar, cuestionar y documentar la realidad social es una función indispensable para la rendición de cuentas y la construcción de ciudadanía.

En el Día Nacional del Periodista, más allá de los homenajes, el llamado es a garantizar condiciones reales de seguridad, respeto y dignidad para quienes, aun con miedo, continúan ejerciendo su derecho y su deber de informar.

En este Día Nacional del Periodista, la conmemoración ocurre en un contexto marcado por la violencia, la impunidad y las promesas incumplidas. México y Veracruz enfrentan el reto urgente de pasar del discurso a la acción y garantizar que ejercer el periodismo no sea una sentencia de riesgo, sino una labor protegida y valorada por la sociedad y el Estado.

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