Tragedia en Coatzacoalcos: hija atropella y mata accidentalmente a su madre en el patio de su casa
Coatzacoalcos, Ver., a 16 de abril del 2025.- Lo que parecÃa una mañana común en la colonia Adolfo López Mateos se convirtió en una escena de dolor irreparable. Una mujer de 40 años murió de forma trágica tras ser atropellada accidentalmente por su propia hija, en el patio de su vivienda ubicada sobre la calle PÃpila, entre RÃo Tuxpan y Adolfo RuÃz Cortines, al sur de Coatzacoalcos.
El incidente, ocurrido alrededor de las 10:30 de la mañana del miércoles 16 de abril, ha conmocionado a la comunidad porteña. De acuerdo con los primeros reportes, la joven intentaba mover su vehÃculo rojo para liberar el paso dentro del domicilio, sin notar que su madre, identificada como Marina “N”, se encontraba justo detrás del automóvil.
En una maniobra desafortunada, la conductora embistió a su madre, provocando que esta cayera al suelo. El golpe fue letal: una de las llantas del coche habrÃa aplastado su cráneo, causándole la muerte al instante. A pesar del arribo inmediato de paramédicos de la Cruz Roja, ya nada pudieron hacer por salvarle la vida.
La tragedia se desarrolló en segundos, frente a testigos que aún no pueden creer lo ocurrido. Vecinos y familiares quedaron paralizados ante la escena, en medio del llanto y la desesperación. Algunos señalaron que Marina era una madre dedicada, muy cercana a sus hijos, lo que hace aún más doloroso el accidente.
“Era muy querida por aquÃ. Siempre atenta, siempre con sus hijos. No lo podemos creer”, comentó una vecina entre lágrimas.
Elementos de la PolicÃa Estatal acordonaron el área, mientras que la FiscalÃa General del Estado (FGE), a través de la PolicÃa Ministerial, inició una carpeta de investigación por homicidio imprudencial, a fin de deslindar responsabilidades legales sobre la joven conductora.
El cuerpo de Marina fue trasladado al Servicio Médico Forense (SEMEFO) para la necropsia de ley, mientras que las autoridades determinarán en las próximas horas la situación jurÃdica de la hija, cuya identidad se mantiene reservada.
Este hecho, marcado por la fatalidad, deja al descubierto lo frágil de la cotidianidad y el dolor que puede surgir incluso en el seno del hogar más amoroso. Coatzacoalcos, una vez más, se encuentra de luto por un accidente que enluta a una familia y deja una cicatriz imborrable en la memoria colectiva.




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